«Si no hubiéramos comenzado a producir en la Argentina y hubiésemos seguido importando, hoy no estaríamos acá porque el público no podría acceder a nuestros productos», asegura Sandra Slavkis, directora de Nutricia Bagó, una empresa que en 2000 importaba todos los productos que vendía en el país, y que hoy produce 85% localmente.
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A cargo también de una de las divisiones de la compañía en Brasil, la ejecutiva asegura que allí el mercado de la nutrición no crece tan fuerte como en la Argentina. A continuación los pasajes más salientes de la charla de Slavkis con este diario:
Periodista: El crecimiento económico que se registra en la Argentina en los últimos cuatro años, ¿se refleja en igual medida en compañías con nichos tan definidos?
Sandra Slavkis: Este año nuestro crecimiento fue enorme. Para el sector de baby food (alimentación desde el nacimiento hasta los tres años) la expansión será de más de 50% y la clínica integral (para personas que no pueden alimentarse naturalmente) será de 36%. En total la compañía está creciendo 47% en 2006, y 85% de lo que vendemos se produce en nuestra planta de Acceso Norte (el resto se importa de Holanda). Cuando Nutricia Bagó fue creada en 2000 todo se importaba. Decidimos que queríamos producir la mayor cantidad posible en la Argentina.
P.: ¿Seguir importando los productos habría sido más difícil de sostener teniendo en cuenta la devaluación?
S.S.: Seguramente no estaríamos acá. Habría sido imposible para la población comprar los productos importados.Fue una buena decisión invertir en el país y producir localmente. Desde acá exportamos a toda América latina, Medio Oriente y algo a Rusia.
P.: ¿Por qué se decidió producir en la Argentina?
S.S.: La planta ya estaba; en realidad lo que decidimos fue invertir. Las materias primas son de excelente calidad en este país y la mano de obra es muy calificada, algo que no se encuentra fácilmente en otros países.
P.: ¿Cómo evalúa el clima de negocios actual?
S.S.: La Argentina siempre ofrece oportunidades para los empresarios. Este es un país muy rico desde todo punto de vista. Yo particularmente soy muy positiva; creo que va a continuar el crecimiento económico en la Argentina como se viene dando en los últimos años.
P.: Al ser el de ustedes un sector muy sensible como el de la alimentación de niños y enfermos, ¿fueron convocados por el gobierno para firmar algún acuerdos de precios?
S.S.: No hizo falta. Nosotros somos muy cuidadosos en la fijación de precios. La prioridad es que los consumidores puedan acceder a los productos. No es necesario que nos pidan que no subamos los valores.
P.: ¿Hay diferencia entre el mercado argentino y el brasileño en su sector?
S.S.: En la Argentina hay mayor respuesta. El consumo de nuestros productos por bebé está creciendo y es positivo porque quiere decir que la población está alimentándose con las fórmulas adecuadas. Es importante porque demuestra que el nivel de vida de la población está mejorando. En Brasil en cambio no crece tan rápidamente. Nosotros lo adjudicamos a la educación, principalmente de las madres que son las que se hacen responsables de la alimentación de los chicos.
P.: ¿Cómo fue en su caso compartir la responsabilidad de la casa con la de estar al frente de una compañía y viajar tan frecuentemente a Brasil?
S.S.: Nunca viví como un problema esas tareas. Ser mujer no debe, y para mí no lo fue, constituir una traba en el mundo profesional. Siempre me capacité para ser una buena ejecutiva. Soy ingeniera, hice dos masters y cursos de liderazgo en una escuela de Suiza. Empecé como jefa de departamento y fui ascendiendo y cambiando de sectores. Tengo una hija de 15 años a quien le dedico todo el tiempo que necesita. Los chicos tienen que entender que el trabajo le hace bien a la mamá.
P.: Entonces ¿cree que no hay diferencias entre los jefes mujeres u hombres?
S.S.: Creo que sí la hay. La mujer trabaja distinto que el hombre. La diferencia es que la mujer tiene más sensibilidad. Yo estoy muy pendiente siempre del clima laboral, de que los empleados estén contentos. Los hombres se enfocan más a los objetivos y las mujeres abarcan más temas. Finalmente es como en la vida cotidiana donde necesariamente nosotras tenemos que dividirnos más entre la casa, los hijos, el trabajo.