El constructor de autos de lujo Porsche, al aumentar su participación en Volkswagen (VW) hasta 30,9%, se encamina hacia una toma de control del primer grupo automotor europeo, con el objetivo de preservarlo de la codicia de inversionistas extranjeros.
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Porsche, que ya tiene 27,3% del capital de VW, ejerció una opción de compra de otros 3,6% suplementarios, según indicó el lunes en un breve comunicado bursátil.
Al tener ya mas del 30% del capital, ello le obligará - según la legislación alemana- a lanzar obligatoriamente una oferta de compra de Volkswagen, aunque la fecha aún no ha sido precisada.
El sábado, Porsche dijo que propondría un precio por acción de Wolkswagen de solamente 100,92 euros, muy inferior a la cotización actual (112,15 euros a las 10H30 GMT).
La maniobra es "elegante", según Robert Herberger, analista de Merck Finck. "El mensaje de Porsche es el siguiente: sí, queremos aumentar nuestra participación y nuestra influencia en Volkswagen, pero no a cualquier precio", explicó.
Si, por su bajo importe, la oferta fracasa, como se prevé, Porsche podrá hacer elevar progresivamente su participación hasta un 50%, nuevo límite a partir del cual está obligado a divulgar el nivel de su participación.
Pero para todos los observadores, no cabe duda de que el constructor del célebre Porsche 911 quiere hacerse con el control de Volkswagen.
Y ello pese a que sus cifras son excelentes, y que es el grupo automotor más rentable del mundo. Porsche tuvo unos magníficos resultados empresariales entre agosto 2006 y enero 2007, con 1.050 millones de euros de beneficio neto (USD 1.350 millones), un aumento del 600% respecto al año anterior.
Al cortejar a Wolkswagen, Porsche explica que defiende sus propios intereses.
"Si un hedge fonds (fondo de inversiones especulativo) desmantela VW (...) nosotros podríamos perder a nuestro socio más importante", explicó el presidente del directorio, Wendelin Wiedeking, en entrevista al diario Bild del lunes.
Ambos grupos han desarrollado en efecto los todoterreno Touareg y Cayenne.
De momento, con Porsche y el Estado de Baja Sajonia, segundo accionista de VW con algo mas de 20%, Volkswagen parece de momento al amparo de cualquier depredador.
Además, se trata de garantizar el futuro de un gran grupo automotor alemán, en un sector donde la competencia es feroz.
Y ese es el gran objetivo de Ferdinand Piech, actual presidente del consejo de vigilancia de VW pero también co-propietario de Porsche. La lenta toma de control de VW por Porsche es considerada como producto de una estrategia personal de este directivo.
Piech también obra para reunir, bajo la égida de VW, a los constructores de camiones alemán MAN y sueco Scania, y hacer de ello el líder europeo al que VW aportaría su división de camiones.
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