Stuttgart/Wolfsburgo - El mercado automotor alemán fue sacudido ayer por dos grandes noticias: Porsche comunicó que se hará con la mayoría de Volkswagen, después de que este grupo automotriz anunciara un aumento de su participación en el fabricante de camiones sueco Scania hasta 37,73%. En una sesión extraordinaria, el Consejo de Vigilancia del fabricante alemán de vehículos deportivos Porsche dio luz verde para aumentar la actual participación que tiene en Volkswagen, de casi 31%, a más de 50%, informó ayer la compradora.
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En un comunicado distribuido en la víspera su presidente Wendelin Wiedeking dijo que el objetivo de esta operación es «conformar una de las alianzas automotoras más innovadoras y productivas del mundo, que esté en condiciones de aceptar los desafíos de la competencia internacional».
No se trata de una fusión entre ambas empresas: Porsche cumplirá en un plazo estimado en seis meses los requisitos que exigen las leyes antimonopolio y después adquirirá la mayoría de las acciones del mayor constructor de automóviles de Europa.
Papel activo
El estado alemán de Baja Sajonia, el segundo mayor accionista de VW con cerca de 20% de los votos, reiteró que mantendrá su participación y seguirá jugando «un rol activo» como socio de Porsche. Esta última es controlada por la familia de su CEO Ferdinand Piech, y desde hace tiempo espera tomar el control de VW, tras un fallo de la CE del año pasado que eliminó el tope impuesto por la legislación alemana a los votos de accionistas individuales en VW.
Por su parte Wiedeking dijo en setiembre que Porsche había adquirido suficientes opciones para elevar «de manera significativa» su participación en VW stake, sin especificar si bastaban para asumir el control de la automotriz.
Agregó que necesitaban preservar una fuerte influencia sobre VW -que provee partes para un tercio de los vehículos que hace Porsche-y evitar que caiga en manos de inversores hostiles.
Tan sólo horas antes de que se conociese esa noticia, Volkswagen anunció en Wolfsburgo y en Estocolmo un aumento de su participación en Scania hasta 37,73%, contra 20,89% con que contaba hasta ayer. Este incremento implicará un desembolso de 2.900 millones de euros (u$s 4.400 millones) a Investor AB, el holding de la familia sueca Wallenberg.
Además, el fabricante alemán incrementó sus derechos de voto en Scania hasta 68,6% contra 37,98% que controlaba antes, lo que le asegura el control sobre toda decisión futura.
Con el aumento de su participación en la compañía sueca, la VW abre las puertas para avanzar con una posible fusión amistosa con Scania y el fabricante alemán de camiones MAN. Esta empresa posee a su vez 17% de los derechos de voto de Scania y Volkswagen tiene una participación de 30%; este porcentaje lo posiciona también como el mayor accionista de MAN. De la operación podría surgir la empresa líder en el segmento de los vehículos industriales en Europa y con instalaciones fabriles en tres países: Volkswagen, con fábricas de camiones en Brasil; Scania, con plantas en Suecia y MAN en Alemania. El presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, destacó que la intención de su empresa es que Scania, una «fuerte marca premium con un futuro próspero», siga mejorando posiciones y que Volkswagen contribuya a ese crecimiento, pero recordó que se mantendrán intactas tanto la directiva como la estructura de la empresa sueca. «Creemos en esa empresa y estamos seguros de que Scania mantendrá su rentable crecimiento», subrayó Winterkorn. «Nuestra asociación tiene un gran potencial».
Los representantes de Investor AB aseguraron en Estocolmo que el valor actual de mercado de Scania es aproximadamente 40% más alto que en setiembre de 2006, cuando MAN lanzó la primera oferta pública de adquisición (OPA) sobre el grupo sueco. Por entonces la fabricante teutona de camiones había ofrecido 10.300 millones de euros (u$s 15.600 millones), pero finalmente retiró la oferta, como consecuencia de la oposición de Volkswagen, que siempre se mostró a favor de una fusión amistosa y no de una OPA hostil.