El año 2004 cierra con un crecimiento económico superior al previsto. Están surgiendo datos que reflejan un nuevo repunte del consumo privado, y todo indica que este año el PBI terminará con un aumento récord de 8,5%. Las ventas en shopping subieron en noviembre 5,4% contra octubre, y este mes serán récord por lo sucedido por las fiestas de fin de año. En los supermercados hubo un ligero retroceso, pero también se encaminan este mes a un máximo en la facturación. Está claro que la situación internacional -tasas mundiales bajas y precios de granos aún elevados- juega un rol clave en esta tendencia. También es cierto que el gobierno puede atribuirse el mérito de haber cerrado 2004 con un superávit primario récord y una prudente política monetaria desde el Banco Central. Pero ¿cuánto más hubiera crecido la economía si en lugar de aumentarse el gasto público se hubieran reducido impuestos como el del cheque? ¿O si se hubiera cerrado ya el acuerdo con bonistas que tanto demoró Roberto Lavagna y al mismo tiempo se hubieran renegociado contratos con privatizadas? Seguramente, varios puntos más. Por lo pronto, este momento garantiza el inicio de un 2005 también en positivo. Ya se descuenta que por este aumento del consumo en diciembre, la recaudación del IVA en enero y febrero será récord. Da cierta holgura fiscal justo en momentos en que comenzarán a pesar los pagos a acreedores por el default y los vencimientos de BODEN.
Dejá tu comentario