La incertidumbre planteada en el país ante la inexistencia de política cambiaria golpeó de lleno sobre el comercio de granos, el que se paralizó ante las trabas operativas del mercado de futuros (que operaba, cumplía y liquidaba negocios en dólares). De esta forma, el mercado de granos se quedó sin precios de referencia y los productores prefirieron sentarse sobre el trigo, justo en plena época de cosecha. Hoy no son pocos los molinos harineros que tienen problemas para abastecerse de trigo.