Lentamente desde Brasil comienzan a temer los efectos sobre el comercio bilateral con la Argentina luego de la salida de la convertibilidad. Según la influyente Asociación de Exportadores Brasileños (AEB), el superávit argentino en el comercio con Brasil aumentará este año en 1.200 millones de dólares llegando a los 2.500 millones de dólares.
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Los motivos de este mayor desequilibrio a favor de la Argentina serían dos. Por un lado, un posible incremento, aunque leve, en las exportaciones argentinas fundamentalmente en los rubros petrolero y agrícola a partir de la mejora de los costos de producción locales. Sin embargo, el mayor factor a favor del superávit estará dado por la menor cantidad de importaciones que realizará la Argentina, a partir del aumento de la recesión y el encarecimiento de los productos brasileños. En esta situación se encuentran los bienes de capital, alimentos y bebidas, automóviles, computación, telefonía y papel.
En esta visión coincidió también el jefe de la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), Lorenzo Pérez, que visitó Brasilia en la última semana para revaluar las proyecciones de la economía brasileña y afirmó que «con la retracción de las exportaciones brasileñas hacia el principal socio comercial de la región, el superávit declinará de 6.000 a unos 4.000 millones de dólares». Amaral prefirió destacar «los beneficios que podrán ser contabilizados con la mudanza del régimen cambiario en la Argentina, como una mayor integración del Mercosur y la conquista de nuevos mercados». Por su parte, el director de la AEB, José Augusto de Castro, afirmó que «no esperamos que haya un aumento de la calidad de los productos argentinos en el mercado brasileño, pero seguramente las importaciones brasileñas de la Argentina crecerán, no menos de 10 por ciento, fundamentalmente en el sector de alimentos».
•Cifras
Entretanto, el gobierno brasileño no está preocupado con esa posibilidad, mientras que el ministro Sergio Amaral sostuvo que «la caída en las ventas para la Argentina ya representaron 13 por ciento del total de las exportaciones, y hoy apenas representa 8 por ciento». El ministro dijo finalmente que «el desempeño del sector en 2001 mostró el crecimiento de la participación brasileña: en el mercado norteamericano se registró un aumento de 8 por ciento, en Oriente Medio de 52 y en el Este europeo de 75%», concluyó el ministro.
Para mantener la situación de superávit y que desde Brasil no haya embestidas para cerrar más su economía, hoy viajará a este país el ministro de la Producción, José Ignacio de Mendiguren. Este a su vez pedirá apoyo parlamentario para su gestión tanto ante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso como para que dentro de la propia administración de Eduardo Duhalde pueda tener cierta libertad de negociación. En sintonía con este reclamo, fue designado en el Poder Legislativo el diputado Osvaldo Rial, ex titular de la UIA, como presidente de la Comisión de Industria.
Esta comisión comenzó ayer a trabajar en un proyecto a favor de las pequeñas y medianas empresas, cuyo autor es el bonaerense Carlos Brown. Este proyecto se basa en la creación de un Fondo Nacional de Desarrollo Productivo.
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