19 de julio 2002 - 00:00

Previsible: se vende hoy el doble de armas que en 2001

Las armerías y locales de venta de accesorios y equipos de seguridad venden 100% más armas pequeñas de defensa que el año pasado, a pesar de que los precios aumentaron hasta 300% tras la devaluación. Para los demás productos (como escopetas de caza), este rubro no escapa de la recesión: se compra menos de la mitad que en 2001. Según indicaron los comerciantes del sector, las consultas de iniciados en el tema se multiplicaron y por cada 10 interesados, 2 compran.

«En general se está vendiendo 50% menos pero se incrementó fuertemente la compra de armas más baratas por la gran inseguridad», indicó en diálogo con Ambito Financiero Daniel Yorno, presidente de Arpromyra Famae SA. Adquirir una pistola, revólver o escopeta nacional hoy es dos veces más caro que en diciembre pasado. Igualmente, se están prefiriendo porque las importadas se venden directamente en dólares. «Se venden calibres .32, .38 de armas tipo Bersa que se buscan para enfrentar una situación de peligro», explicó Yorno.

No todos pueden acceder a un arma. Para lograrlo es necesario hacer los trámites correspondientes en el Registro Nacional de Armas (RENAR) y para ello es necesario no tener antecedentes penales, ser apto psicofísicamente, tener certificado de idoneidad de tiro, de un polígono de tiro, dejar registro de todos los datos y pagar una habilitación. «Antes eran hobbistas o tiradores nuestros clientes, pero ahora es gente común con mucho miedo», aseguró Jorge Leonardi, de la armería Fuego Libre. «Las armas importadas se venden 10 veces menos, y las nacionales 3 veces más», concluyó. Adrián Abrhaim, de Soldado de Fortuna, otro negocio del rubro, explicó que «se vende mucho más por la inseguridad. Los clientes son casi todos empresarios que piden armas para defenderse, por las dudas». El instructor nacional de tiro y experto en seguridad, José Paleta, destacó que «lo más peligroso es que la gente está portando armas y preocupa porque no saben cómo deben usarse. Las llevan en sus autos para defenderse, las tienen en las casas, pero no tienen la correcta instrucción para eso. Además, se están vendiendo armas a diestra y siniestra». De acuerdo con un estudio del especialista Diego Gorgal, del Grupo Sophia, «en enero, por ejemplo, se allanó una vivienda de un barrio marginal de Gral. Rodríguez, donde un hombre de 26 años se dedicaba a vender fusiles FAL a $ 550 y granadas de mano MK2 a $ 200».

• Alquileres

Según estadísticas publicadas en el site del RENAR, las armas clandestinas se estarían estimando en 100 a 150 mil, aunque no es una cifra oficial. Un testimonio aparecido en el estudio de Gorgal, de un reducidor de Villa Carlos Gardel, indica: «Por (el alquiler de) una 9 mm o una tiqui taca (escopeta tipo Itaka) se está cobrando entre 50 y 100 pesos, depende del trabajito (robo)».

Los secuestros express han sido sin duda el gran movilizador del mercado de armas, tanto ilegales como legales. Sin embargo, «estamos frente a una sensación de inseguridad», dice Gorgal.

En efecto, el experto se apoya sobre los datos estadísticos de este tipo de delito. En Buenos Aires (Capital y Conurbano) se produjeron el año pasado 360.000 delitos denunciados, y en todo el país se registraron 1.200.000. Del total, 133 se pudieron clasificar como secuestros -express o no- y la totalidad tuvo lugar en Buenos Aires. Es decir que en proporción con los hechos ocurridos en todo el país (robos, asesinatos, hurtos, lesiones, etc.), sólo 0,001% fueron secuestros y en Buenos Aires éstos sólo 0,03%.

El año pasado, la Organización de Naciones Unidas publicó un informe sobre criminalidad en donde la Argentina se ubicaba en la media del ranking de países con más homicidios. Este promedio era de 6,8 asesinatos por cada 100 mil habitantes. En ese momento, Sudáfrica lideraba con un índice de 60 muertos, seguido de Albania con 49,7 y Brasil con 24,9. En cuanto a las ciudades más peligrosas, la Capital Federal obtuvo un índice de asesinatos de 6,06 cada 100 mil habitantes y el conurbano de 24,33. Es preocupante pero deja muy adelante a Rio de Janeiro (con 45) o San Pablo (con 59). El dato se calcula en base al índice ONU y de la Fundación Grupo Sophia que afirma a través de Gorgal que «en Capital Federal asesinan a una persona cada dos días y en el Conurbano, cada 4 horas».

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