11 de abril 2002 - 00:00

Problema: petroleras no adelantan dinero

Alfonso Cortina, el presidente de Repsol-YPF, visitó ayer a Eduardo Duhalde. La entrevista fue el corolario de una recorrida por los principales despachos del gobierno (incluyó desde la Cancillería y el Palacio de Hacienda, hasta la Jefatura de Gabinete). Obviamente, la conversación decisiva fue la que el empresario mantuvo con el Presidente: no sólo por la jerarquía sino porque Duhalde se ha reservado para sí la definición de la política de hidrocarburos desde hace un par de meses.

Del encuentro se derivaron varios corolarios importantes, que dejaron a la relación entre el gobierno y el sector petrolero en un punto de no agresión (algo tan modesto como eso):

No habrá ningún decreto para especificar el futuro de las retenciones a las exportaciones de petróleo. Es decir, no se les garantizará a las empresas un régimen de alícuota decreciente y tampoco se hará explícito que para el año próximo el sector quedará incluido en el régimen general (lo que implica que no bajarán; eventualmente se mantendrán estables en 20%).

• Tampoco habrá una ratificación de los decretos de desregulación de 1990. Por más que ese decreto sólo tuviera un valor simbólico ya que un decreto que ratifica a otro es una redundancia administrativa (sólo necesaria en un gobierno que abre dudas permanentes sobre la atmósfera que rodea a los negocios).

• La contraprestación que se había imaginado para semejante marco jurídico tampoco se verificará: las petroleras no adelantarán los $ 240 millones que preveía el gobierno cuando diagramó su plan social. Carlos Tomada, el secretario de Empleo que redactó el decreto de necesidad y urgencia correspondiente a ese aporte, fracasó en el intento y deberá compensar esos recursos con otros
.

Las discusiones con el gobierno intentaron apartarse de este temario, que quedó agotado, para ingresar en el mayor desvelo de Duhalde: el precio del gasoil y su impacto negativo sobre el levantamiento de la cosecha agraria. En la reunión con los directivos de Repsol-YPF se habló de las denuncias de desabastecimiento. Los empresarios explicaron que la falta de ese producto se debe a que cayeron las importaciones, que no se pueden realizar a un precio razonable. Por eso, para garantizar la rentabilidad del negocio importador, se comenzó a examinar ayer en el gobierno la posibilidad de desgravar la comercialización del gasoil en el caso del Impuesto a la Transferencia de Combustibles o el IVA.

• Quedó descartado ayer
, en la negociación, que vaya a aplicarse una retención a la exportación de gas licuado de petróleo, como había previsto Alieto Guadagni, el secretario de Energía. Los directivos de Repsol-YPF explicaron que sólo sería aceptable una medida de esa naturaleza si el precio de ese producto no estuviera pesificado 1 a 1.

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