Prometen a empresas nuevas medidas este fin de semana
La Cámara Argentina de Supermercados y la COPAL llegaron ayer a una tregua con el gobierno hasta el martes para no trasladar a precios el alza en el valor del dólar. El acuerdo fue cerrado por Pablo Challú, secretario de Defensa de la Competencia, con los supermercadistas, después de prometerles que en menos de una semana el gobierno lanzará medidas para ponerle un techo al dólar. De esa forma, el Ejecutivo consiguió frenar por unos días la remarcación de precios que, en lo que va del año, ya trepa a 70% en determinados productos. Paralelamente, más allá del acuerdo con supermercados, ayer siguió en alza la carne con subas de hasta 11% en el precio del ganado en pie. Los productores prefieren retirar la oferta de carne no sólo por la caída de la demanda por Semana Santa, sino también para evitar quedarse en pesos. Los granos bajaron 12%.
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•Negociaciones
Allí Capitanich pidió la tregua hasta la semana próxima, cuando el gobierno anunciará nuevas medidas macroeconómicas tendientes a «calmar» el dólar, mejorar la situación de la economía y acercarse un poco más a un acuerdo con el Fondo.
La segunda reunión, convocada por Challú para conversar sobre la «canasta básica» con los industriales nucleados en COPAL (Coordinadora de Productos Alimenticios), fue en la sede de la entidad que preside Alberto Alvarez Gaiani. A pesar de la prisa que mostraba el gobierno para conformar esa canasta, Challú los sorprendió pidiéndoles posponer el tratamiento de esa cuestión hasta la semana próxima porque -habría dicho-«para entonces, con las medidas que se anunciarán, estaremos en condiciones de conformar una canasta aun más barata».
La idea es agrupar diez o doce productos (que irán variando semana a semana) de cuatro grandes rubros: carnes, farináceos, aceites y leche. Los industriales aseguraron que el asado, por caso, podrá venderse «casi regalado», porque hay un gran excedente de ese corte en virtud de la exportación de los más caros a través de la Cuota Hilton.
La idea, además, sería agrupar los integrantes de esa canasta en un solo lugar físico dentro de los supermercados, habida cuenta de que en las grandes superficies de venta se ofrecen entre 10.000 y 50.000 productos diferentes. De lo contrario, encontrarlos será para los consumidores una verdadera caza del tesoro.
Alvarez Gaiani dijo a este diario que les habían pedido «buena voluntad para mantener los precios, pero también reconocieron que nuestro sector está teniendo grandes problemas con proveedores monopólicos de insumos, como aluminio, que cobran a dólar de cuatro pesos y cambian las condiciones de pago todos los días. Y muchas empresas de nuestro sector siguen con un dólar teórico de dos pesos».
Finalmente, por la tarde, las tres partes se juntaron en el Salón Manuel Belgrano del ministerio de De Mendiguren; por COPAL -además de su presidente-fueron Juan Manuel Forn (Molinos), Luis Spanggenberch (Quilmes), Luis Bameule (Quickfood), Enrique D'Alessandro (Arcor) y Silvio Benvenutto (La Campagnola). Los supermercadistas repitieron la delegación de la mañana.
Los temas volvieron a ser los mismos: autocontrol hasta la llegada de las nuevas medidas que se anunciarán este fin de semana, pero sin dar demasiadas precisiones de su contenido. «No podemos dejar que algunas operaciones marginales en casas de cambio funcionen como formadores de precios», dijo Orteu. A pesar de que todas las partes coincidieron en que la falta de circulante está obrando como un factor decisivo para morigerar la suba de los precios, es un hecho que esto podría no prolongarse en el tiempo. ¿Hasta cuándo un empresario puede vender a pérdida lo que produce, sin quebrar? Llegará un momento en que el industrial y el comerciante elegirán venderles bienes a quienes puedan pagar su valor real, lo que obviamente redundará en una caída aún mayor de las ventas. O sea, literalmente en tres palabras: hiperinflación con hiperrecesión.




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