El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El gran candidato a ser desplazado, según la estrategia kirchnerista, sería Ricardo Ferreiro, un íntimo del ex presidente de la institución, Aldo Pignanelli. Incluso, cuando éste justificó su nombramiento señaló que se trataba de «un gran amigo».
Según la visión del flamante gobierno, un movimiento de este tipo no avasallaría la independencia del BCRA. Ocurre que Ferreiro está nombrado a comisión, es decir, por un decreto presidencial, pero no tiene el visto bueno del Senado. Justamente, la idea era reservar la posibilidad de que el futuro presidente (finalmente fue Kirchner) nombrara también algún director.
Por otra parte, el actual superintendente de Entidades Financieras, Jorge Levy, es el contacto del presidente saliente, Eduardo Duhalde, en la institución, mientras que Ricardo Branda, vicepresidente segundo, tiene un fuerte respaldo del peronismo en el Congreso.
Por lo tanto, los que quedan más debilitados -además de Ferreiro-son Guillermo Lesniewier, el único histórico que queda de la «rama CEMA», por lo que no cuenta con la simpatía de Lavagna, y Augusto Magliano, de gris actuación en sus años de director. Claro que en estos dos últimos casos el nombramiento está confirmado por el Senado.
Dejá tu comentario