Denver (Bloomberg) - Qwest Communications International Inc., que busca reducir sus deudas y evitar la bancarrota, decidió vender su negocio de guías de teléfonos por u$s 7.000 millones a los fondos de inversión especializados en adquisiciones Carlyle Group Inc. y Welsh, Carson, Anderson & Stowe, según fuentes cercanas a la operación. Las dos empresas, asesoradas por J.P. Morgan Chase & Co., superaron una oferta de la competidora Thomas H. Lee Partners LP, según las fuentes. Esta última había ofrecido a Qwest, la mayor telefónica local en 14 estados del oeste de Estados Unidos, u$s 3.000 millones por parte del negocio, según la versión. Se espera que la venta se cierre en los próximos seis a nueve meses. Qwest utilizará los ingresos de la venta para reducir su deuda de u$s 26.300 millones y evitar la suspensión de pagos a los acreedores ya que el negocio de redes de fibra óptica no alcanzó la demanda que la empresa había previsto, según los analistas. Richard Notebaert, presidente ejecutivo del grupo, que está pagando intereses más altos que algunas empresas en bancarrota por la financiación, no consiguió los u$s 8.000 a u$s 10.000 millones previstos por los analistas por la empresa.
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La venta sería la mayor compra apalancada desde la adquisición de RJR Nabisco Inc. por Kohlbert Kravis Roberts & Co. por u$s 31.400 millones en 1989. El portavoz de Qwest, Tyler Gronbach y Chris Ullman, de Carlyle, no quisieron hacer declaraciones.
La venta de la división de guías de teléfono de Qwest coincide con una ola de bancarrotas en el sector de las telecomunicaciones. WorldCom Inc., la segunda telefónica de larga distancia del país, se declaró en quiebra. Global Crossing, que anunció la bancarrota el 28 de enero, acordó a principios de este mes la venta de una participación mayoritaria a dos compa-ñías en Asia.
Qwest, asesorada por Lehman Brothers Inc., dijo que debe renegociar las condiciones de los préstamos bancarios o incumplirá pagos, según el comunicado enviado ayer a la autoridad bursátil de Estados Unidos, la SEC (por sus iniciales en inglés).
Carlyle y Welsh Carson se repartirán la inversión a partes iguales, pero es posible que se les unan más inversores, según las fuentes. Entre los futuros accionistas se contarían J.P. Morgan Partners y Madison Dearborn Partners, que se retiró del consorcio, dijeron las fuentes.
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