En su discurso en el Alvear, Cristina de Kirchner -con extensas letanías sobre la década del 90, a la cual el Council festejaba con su comité completo- expuso una rara teoría. Dijo que el uno a uno de entonces, la convertibilidad, era por ley, pero que «el valor de la moneda de un país se expresa por el tamaño de su economía y no hace falta ser economista para darse cuenta de que la economía de los Estados Unidos no era equivalente a la Argentina». Entonces, según ella, era absurdo un dólar igual a un peso. Si se cumple esa realidad, nadie sabe hoy por qué entonces 1 libra vale 2 dólares y 1 euro 1,38.
Cristina
Fernández
y una vieja
conocida, la
titular del
Council of
the Americas,
Susan
Segal, se
reencontraron
ayer en
el Alvear en
el evento de
la entidad.
Cristina Fernández de Kirchner defendió ayer la sostenibilidad del modelo económico que hace cuatro años impulsó el gobierno actual, con su marido a la cabeza ante empresarios argentinos (la mayoría) y norteamericanos, la candidata presidencial procuró transmitir confianza respecto de la situación económica y asegurar la continuidad de la política económica.
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La primera dama cerró la conferencia organizada por el Consejo de las Américas, en conjunto con la Cámara Argentina de Comercio. Fue una sesión especial que comenzó pasadas las 18 (media hora más tarde de lo anunciado) que organizó la titular de la entidad norteamericana, Susan Segal.
La intención de Cristina es transmitir que en caso de ganar las elecciones presidenciales se mantendrán los postulados del actual gobierno: un tipo de cambio competitivo, acumulación de reservas y superávit gemelos. «La Argentina es una muy buena oportunidad de negocios», fue la frase elegida para cerrar el discurso.
La senadora volvió a plantear, tal como lo había hecho el día del lanzamiento de su campaña presidencial, la necesidad de «realizar un acuerdo social tripartito entre el Estado, los empresarios y los trabajadores».
En cambio, no se refirió a las cuestiones que más desvelan hoy a los hombres de negocios y que incluso están afectando la imagen argentina en el exterior. No habló de los controles de precios, ni de la manipulación de los índices en el INDEC o de la suba del gasto público. Sí en cambio mencionó la situación energética, pero restándole importancia.
«Los problemas de la tensión energética no son sólo en la Argentina sino en todo lugar del mundo», dijo y citó algunos ejemplos como el de Shanghai cuando a las 22 se apagan los carteles luminosos para ahorrar energía y un apagón de 2 horas que sufrió en Los Angeles antes de abordar una conferencia. Fue el mismo mensaje que había transmitido Néstor Kirchner durante su presentación ante empresarios mexicanos la semana pasada.
Una gran cantidad de ejecutivos que se congregó en el Roof Garden del Hotel Alvear, deseosos de saludar aunque sea por un instante a la candidata. La gran mayoría expresó sentirse conforme tras el mensaje y no dudaron en cargar de elogios a la candidata y su mensaje.
José Ignacio de Mendiguren, vicepresidente de la UIA, destacó la importancia de « pasar de la macro a la micro, una intención que se vio en el discurso de Cristina».
También resaltó la importancia que le dio a «la economía real como tronco de la economía, como la locomotora de valorización productiva en un circulo virtuoso que se traslada a otros sectores como el financiero».
Alfredo Coto, quien mantuvo un duro enfrentamiento con el actual gobierno, ayer se mostró alineado: «Fue un discurso muy inteligente en el que se refirió a todos los sectores y en el que se destacó que hay que invertir en la Argentina porque ha crecido mucho en los últimos años».
Eduardo Eurnekian, titular de Aeropuertos Argentina 2000 y principal organizador del evento, no ahorró elogios para el gobierno y la primera dama: «Hay muy buenas oportunidades en el país. Tenemos que defender este modelo económico porque al fin la Argentina encontró el rumbo». Al mismo tiempo, defendió el acercamiento del gobierno con Venezuela: «Son sólo negocios», enfatizó.
En esta línea de aprobación y de sorpresa ante «la fuerza y seguridad» que transmitieron las palabras de Cristina Fernández se mantuvieron las declaraciones que los empresarios hicieron a este diario. Algunos fueron: Alfredo Piano, Juan Carlos López Mena (Buquebús), Jorge Brito (Banco Macro) y Alberto Alvarez Gaiani ( COPAL), entre otros.
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