15 de agosto 2005 - 00:00

Rato pide que América latina se integre al mundo

Rodrigo de Rato
Rodrigo de Rato
El director del FMI, Rodrigo de Rato, consideró «lógico» que con el actual precio del petróleo, la energía nuclear forme parte del modelo energético, y recomendó a los principales países consumidores optar por un «mix energético óptimo».

En una entrevista con el diario español «ABC», Rato afirmó que la principal razón de la última escalada en el precio del crudo es la creciente demanda de China, la India e Indonesia. En estas tres naciones hay «más de 2.500 millones de personas, de las cuales una tercera parte accede a un sistema de vida moderno, lo que supone la entrada de otra Europa entera en el mercado».

En otro orden de cosas, el titular del FMI reconoció la importancia del sudeste asiático como motor económico mundial, al considerar que dicha zona «cambiará las relaciones entre los países industrializados y los que están en vías de desarrollo».

En cuanto a América latina, Rato señaló que actualmente se ve beneficiada por la demanda de materias primas de China y la India y por las bajas tasas de interés, pero que aún debe «superar su déficit de integración en la economía mundial».


A continuación, lo más destacado del diálogo del titular del FMI, Rodrigo de Rato, con el diario español «ABC»:

La economía mundial atraviesa una buena coyuntura desde el año 2003, que se prolonga en el actual ejercicio y debe mantenerse durante 2006, pese a la existencia de algunos riesgos, como la evolución del precio del petróleo y los desequilibrios globales entre la inversión y el ahorro.

• En la actualidad, todo lo relacionado con la transparencia y la capacidad de producción en el mercado del petróleo afecta a la economía. Otras variables políticas no tienen esa incidencia.

La posibilidad de arrastre de la economía norteamericana es ya conocida, pero el mercado chino es una de las grandes noticias de la última década. El sudeste asiático es actualmente la zona clave en el mundo y va a cambiar las relaciones entre los países industrializados y los que están en vías de desarrollo.

• A Latinoamérica la favorece la demanda de materias primas de China o la India, y también los bajos tipos de interés. Pero tiene que aprovechar esta situación para superar su déficit de integración en la economía mundial.

Los problemas sociales de Latinoamérica no se solucionan si sus economías no logran mayores tasas de crecimiento. Hablábamos de países asiáticos con un crecimiento del PBI de 7%, mientras que los de Latinoamérica oscilan entre 3% y 4%.

• En la región del euro, el problema es que el potencial de crecimiento no es superior a 2%, mientras que el de los EE.UU. es de 3,5%. La capacidad de maniobra de la zona del euro está limitada por su propio potencial. No es un problema coyuntural, es un problema estructural.

• En la UE hay muchos países que generan electricidad con centrales nucleares. En España, una cuarta parte de la producción eléctrica tiene ese origen. Ahora bien,
con el actual precio del crudo, cobra una mayor importancia el mix energético, al igual que al plantearse las cuestiones de medio ambiente o seguridad. Es lógico que la energía nuclear forme parte del mix.

• El FMI considera que la energía es un tema clave y por eso dedica recursos a la investigación del mercado de petróleo, buscando la transparencia en las cifras del mercado energético. Ya hemos realizado un informe en abril.

El petróleo sube por la demanda de China, la India o Indonesia, que suponen más de 2.500 millones de personas, de las cuales una tercera parte accede a un sistema de vida moderno, y eso supone la entrada de otra Europa entera en el mercado.

• El alza del crudo no se debe al desabastecimiento, porque los países del Golfo han aumentado de forma importante la producción.

• Alemania es el mayor exportador del mundo, así que no sufre ninguna traba en cuanto a su integración en la economía mundial. El problema de Alemania está en la baja demanda interna y en la falta de confianza del ciudadano.

• En el caso de Francia, el potencial de crecimiento es aún mayor, pero tiene que reducir el dirigismo en las relaciones económicas y reformar su mercado laboral. Alemania y Francia no atraviesan su mejor etapa, pero entre las dos suman la mitad del PBI de la UE.

• En principio, el Banco Central Europeo no debería bajar las tasas de interés. La actividad económica en la UE se da en unas condiciones monetarias no restrictivas.
Si las tasas de incremento del PBI fuesen muy bajas, el BCE debería retocar los tipos, pero los últimos datos hablan de una recuperación, así que no es preciso.

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