La creación de la figura de contribuyente eventual recibió un impulso decisivo y sería inminente su puesta en vigencia: el propio presidente Fernando de la Rúa anunció que si no es dispuesta por la DGI, será aprobada por decreto, e instruyó al Ministro de Economía, José Luis Machinea, al jefe de Gabinete, Chrystian Colombo y al secretario PyME, Enrique Martínez, a que trabajen en el tema para que «sea aprobado lo antes posible y sin mediar una ley».
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La información fue revelada a este diario por una fuente del Ministerio de Economía, con un dato que sería fundamental para su rápida aprobación: como no se trata de la creación de un nuevo impuesto, no es necesario una ley para que se ponga en vigencia. Sería la generación de una nueva categoría de contribuyente, la de «contribuyente eventual», y De la Rúa está dispuesto a aprobarla por decreto «para no retrasar su salida», según las propias palabras que habría utilizado el Presidente, porque es una medida tanto en términos políticos como impositivos, «muy buena». Si bien se podría esperar una propia legislación de la DGI incorporando al Contribuyente Eventual, en el gobierno no esperan que esto suceda, y por eso «se está estudiando un decreto del Presidente que apresure su salida», aseguró la fuente.
Como ha venido informando este diario, la figura de «contribuyente eventual» permitirá que los cuentapropistas que facturen hasta $ 15.000 anuales puedan adquirir recibos en la DGI pagando 12% de su valor. Por ejemplo, si una persona debe facturar por $ 500 podrá comprar recibos en la DGI a 12%, paga $ 60, y con ese monto abona IVA, ganancias, seguridad social y cobertura de salud con el mismo alcance del monotributo. A cambio, la Dirección Impositiva le extiende un certificado que servirá además para que el nuevo contribuyente presente como comprobante de facturación ante las entidades bancarias si quisiese solicitar crédito. La medida busca insertar unos 2 millones de contribuyentes que actualmente trabajan en el circuito informal, y en el primer año el Estado espera recaudar $ 600 millones que actualmente quedan perdidos en facturas «truchas» o en ventas en negro. La medida está actualmente en el Congreso, para ser aprobada como Ley. Pero desde el Ministerio de Economía encontraron que no necesita una ley y están analizando, a pedido del Presidente, su reglamentación.
La figura de contribuyente eventual cuenta con el respaldo de prácticamente todo el gobierno y, lo que es más importante, de quienes serán sus propios usuarios, los cuentapropistas, muchos de los cuales hoy trabajan en negro y vienen manifestado a este diario su expectativa por la factura. Sin embargo, no tienen la misma opinión algunos directivos de la AFIP, que son hasta el momento los únicos que se oponen, bajo el argumento que si se aprueba, muchos monotributistas dejarán de serlo y preferirán adquirir boletas sólo cuando sea necesario, y en la medida de lo posible trabajarán en negro con lo cual la recaudación va a disminuir.
Pero Fernando de la Rúa fue contundente con la medida y solicitó a quienes la cuestionan que no se apoyen en ese razonamiento simplista y en cambio trabajen buscando la forma de implementar el sistema de manera eficiente.
Nuevos contribuyentes
También la Secretaría PyME tiene su propia defensa para rebatir el argumento simplista de la DGI: la figura de contribuyente eventual sólo se suporpone con la categoría 0 de monotributista y en mucho menor medida con la categoría I. Pero hay apenas 150.000 contribuyentes anotados en estas categorías contra 2 millones de nuevos contribuyentes que según, estimaciones del gobierno, se integrarán al sistema. En definitiva, no se trata entonces de que haya menos monotributistas, sino que se incorporen al sistema nuevos contribuyentes.
La figura de contribuyente eventual fue una idea del presidente del Paraguas Club, Leo Socolovski, quien se la acercó a Martínez, cuando éste todavía era Diputado. Entre sus restricciones, la «factura eventual» sólo podrá ser usada por cuentapropistas cuyos ingresos no superen los $ 15.000 anuales, siempre que el cuentapropista no tenga personal a cargo ni local a la calle.
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