La recaudación impositiva de julio de 2002 resultó finalmente mejor que lo esperado y llegó a los $ 4.986,8 millones, lo que implica un crecimiento de 29,3% contra los $ 3.858,2 millones de julio del año pasado. Este resultado es, tal como lo adelantó este diario el lunes 29, un récord histórico tanto en el monto obtenido como en la diferencia porcentual anual de un mes contra otro desde 1990. En el primer caso, los datos anunciados ayer por el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP),Alberto Abad, superan la anterior marca de mayo de 2002, cuando se recaudaron $ 4.826,6 millones. En cuanto al crecimiento porcentual, el anterior récord se había conseguido en mayo de 1992, cuando en los días de Carlos Tacchi el crecimiento había llegado a 26%. Según Abad, los resultados de julio de 2002 significan la «consolidación de una tendencia» que «continuará hasta fin de año». En realidad, esta meta podía lograrse con cierta facilidad, ya que el segundo semestre de 2001 representó el peor período de ingresos tributarios en la historia económica del país. Lo que también se conseguiría es cumplir con la meta anual de recaudación fijada en el Presupuesto nacional, que obliga a la AFIP a un ingreso mensual de 4.000 millones de pesos en promedio. Hasta ahora se obtuvo en los primeros siete meses de 2002 un promedio de $ 3.828,8 millones y habría que llegar a $ 4.000 millones promedio para cumplir la meta con el Fondo. De de continuar este ritmo de ingresos hasta fin de año, la cifra superaría los $ 4.200 millones.
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La contrapartida de estos logros es que el gobierno Duhalde en siete meses aumentó el gasto del Estado, sobre todo en «personal» (contratados) y volvería a desnivelar la meta (ver primicia en Ambito Financiero de ayer). Esta mejora sustancial en la recaudación tributaria, prácticamente la única variable económica que hoy genuinamente tiene una evolución positiva, tiene tres claves concretas: los efectos de la inflación en el IVA, la evolución del impuesto al cheque y la decisión del gobierno de impulsar retenciones a las exportaciones.
En el primer caso, por el IVA, se recaudaron el mes pasado $ 1.412,9 millones, lo que implica un aumento de 11,7% contra el mismo mes del año pasado. Aquí hay que tener en cuenta que la comparación se hace contra la venta de bienes y servicios que hoy tienen precios 50% mayores a los de julio de 2001.
En el caso del tributo a los débitos y créditos bancarios, el mes pasado se recaudaron $ 472,4 millones. En este caso no se rompió el récord de 502 millones de pesos de mayo pasado, pero sí se logró la segunda marca histórica.
En cuanto a las retenciones a las exportaciones, se recaudaron $ 733 millones. Probablemente ésta sea la razón más importante del incremento en los ingresos impositivos, ya que se trata de un impuesto que no existía el año pasado, lo que implica dinero libre y fresco para el fisco.
En julio de 2002 también hubo buenas noticias en cuanto al cumplimiento de la moratoria impositiva. Al contabilizar los pagos de la tercera cuota del último llamado a regularizar deudas tributarias que comenzó en mayo, los ingresos totalizaron los $ 100 millones, prácticamente el mismo resultado que la primera cuota.
La AFIP tuvo además un buen resultado en el Impuesto a las Ganancias. En este caso, la recaudación fue de $ 763,8 millones, 2,2% más que el mismo mes del año pasado. Las retenciones a los beneficios de las empresas argentinas en el exterior hicieron mejorar también este tributo.
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