Luego de cinco años con una tasa de crecimientode casi 9% anual, la economía parece haber entrado en una fase de desaceleración. En esta perspectiva, la calidad de las instituciones como medio para atraer inversiones y hacer negocios en un mundo competitivo desempeña un lugar principal, señala un informe de SEL Consultores. La Argentina sacó una nota inferior a 5 puntos en lo que se refiere a la calificación de instituciones básicas para la economía, tales como la independencia y correcta administración de la Justicia, el cumplimiento de los compromisos por parte del Estado o la solvencia profesional y de gestión de la administración pública, factores que son tenidos en cuenta para invertir en un país.
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Estos datos surgen de la encuesta acerca del clima de negocios llevada a cabo por la consultora que dirige Ernesto Kritz, en la que durante abril interrogaron a directivos de 154 empresas grandes y medianas de diversos sectores de actividad donde 55% de las compañías es de capital extranjero o mixto. La conclusión que surge es la insuficiencia del marco institucional que lleva a que el horizonte de previsibilidad para invertir en la Argentina sea muy corto: 30 meses.
«Si el horizonte de previsibilidad es de dos años y medio, los empresarios necesitan una rentabilidad extraordinaria, esto significa rentabilidades superiores a 30%», explicó a este diario Ernesto Kritz.
En este contexto, «nadie puede seriamente sustentar el crecimiento con inversiones que exigen esta rentabilidad», aclara, al tiempo que explica que una tasa razonable se sitúa entre 8% a 10%, pero esto demanda un horizonte superior a 10 años.
«Hasta el momento las inversiones que se han registrado se orientaron a hacer frente al crecimiento de la demanda doméstica», aclara el economista. Además acota que, en principio, «vamos a tener una desaceleración de la economía porque el salario real, el empleo y el consumo no van a crecer tanto, a lo que se suman las dificultades de las exportaciones por el problema con el campo; en este escenario no sería sorprendente que haya una baja de la inversión».
Otros destinos
El problema se agrava ya que en la región las inversiones tienen otros destinos más rentables y seguros para invertir.Así lo muestra el relevamiento donde la mayoría de los entrevistados privilegian a Chile, Brasil, México y Uruguay. El 93% de los directivos entrevistados estima que el marco institucional para invertir y hacer negocios en la Argentina es menos favorable que en Brasil.
En el caso de Chile, 91% opina de modo similar, con México es 85% y con el Uruguay 57%, mostrando que desde lo institucional la Argentina muestra una clara debilidad competitiva.
«El eje de un acuerdo del Bicentenario debería mejorar el marco institucional para así lograr inversiones a largo plazo», sostiene Kritz, pues «un buen marco institucional es una condición para la equidad y la inclusión social», concluye.
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