6 de marzo 2002 - 00:00

Senado convirtió en ley un presupuesto que será modificado

Senado convirtió en ley un presupuesto que será modificado
El Senado aprobó ayer en general, y se disponía a sancionar en particular, el presupuesto nacional para 2002. De todas formas, el oficialismo ya había confirmado que no habrá cambios en lo sancionado por Diputados, por lo que el proyecto se convertirá en ley. Esto no significa que el proyecto sancionado hoy sea el que definitivamente rija durante todo el año. El presupuesto 2002 fue convertido ayer en ley con el único propósito de que el gobierno de Eduardo Duhalde cuente con esa herramienta para negociar con la misión del FMI que ya está en Buenos Aires. Pero habrá cambios. En primer lugar los senadores ya están redactando una ley correctiva con amplias modificaciones, eliminación de fondos y hasta una suba a $ 1.000 del piso a partir del que se aplica el recorte de 13% a las jubilaciones. En Diputados ese límite había sido elevado a $ 800 -de los actuales $ 500- a través de la recaudación producida por la eliminación del tope salarial de $ 4.800 para el cálculo de los aportes previsionales. Esa decisión se suma a la suba de aportes patronales -de un punto porcentual-para financiar el PAMI.

Pero también habrá cambios en el presupuesto durante el año, no sólo para ajustar la proyección de recursos, que antes de la votación ya aparecía desactualizada por la caída de recaudación, sino también para adecuar el costo, o beneficio para la Nación, del acuerdo firmado con las provincias.

El momento de más tensión en la sesión de ayer se generó cuando el radical Carlos Maestro pidió introducir modificaciones al presupuesto 2002, fuera del acuerdo entre bloques que indicaba no introducir cambios para sancionarlo definitivamente. Maestro se negó en el recinto a aceptar el sistema propuesto por el riojano peronista Jorge Yoma de redactar una ley correctiva a sancionarse en la próxima sesión.

La respuesta al radical provino de Yoma: «Si al mamarracho de gobierno de la Alianza le votamos el presupuesto sin modificaciones, ¿cómo no se lo vamos a dar a Duhalde, que está apagando el incendio por el desquicio que hicieron ustedes?», le contestó.

•Pacto

Para no entrar en la polémica, y seguir respetando el pacto entre radicalismo y peronismo de la provincia de Buenos Aires, Raúl Alfonsín, pálido de bronca, se levantó de su banca y salió del recinto. Lo siguieron otros radicales y a partir de allí quedó claro que el quórum estaba en manos de la oposición. Sobre todo porque el propio PJ también tuvo algunas bajas, como los dos senadores santacruceños, Cristina Kirchner y Nicolás Fernández, o la puntana Liliana Negre de Alonso, en protesta por los fondos que San Luis tiene dentro del «corralito» y que la Nación se niega a devolverle. Tampoco estuvo presente el formoseño José Mayans, ya que el PJ se negó a tratar su proyecto de suspensión del goteo de coparticipación que realiza el Banco Nación.

Con ese panorama y los provinciales votando el contra, el radicalismo se dio cuenta de que podía manejar la sesión. Salieron del recinto y se reunieron en un aparte.

Un rato después los radicales regresaron al recinto para continuar el debate sobre el presupuesto 2002 tras resolver diferencias internas y acordar un cambio en la táctica con la que habían iniciado la sesión. La UCR decidió apoyar el proyecto en general, pero no en particular. Así se disponía a discutir artículo por artículo y luego avanzar hacia una ley correctiva tal como propuso el justicialismo. Hasta el punto que más tarde Mario Losada anunció su apoyo a la correctiva.

Pero las peleas en el recinto no habían terminado. Otro conato de rebelión se produjo cuando el radical Raúl Baglini propuso reponer en su texto original el artículo 39 del presupuesto 2002, que eliminaba cualquier tipo de beneficio actual o residual de la polémica y costosa promoción impositiva para las provincias del Acta de Reparación Histórica. Inmediatamente le saltaron encima la catamarqueña María Colombo, el sanjuanino José Luis Gioja, el fueguino Mario Colazo y el riojano Eduardo Menem, todos de provincias beneficiadas con el sistema. Es más, Menem consideró la propuesta como una «estupidez» de Baglini destinada a conseguir espacio en los medios de comunicación.

Por lo demás, todas las diferencias que se mostraron en el recinto pasarán a integrar la ya famosa «ley correctiva del presupuesto 2002», que cada día tiene más adeptos e incorpora más modificaciones. La novedad de ayer es que a todos los cambios exigidos se les sumaría una propuesta de las provincias patagónicas, que piden un régimen más amplio para el sistema de subsidios al consumo de gas en esa región que, en el nuevo presupuesto, quedó financiada con un aumento en la tarifa de gas que se paga en todo el país.

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