Una versión corrió ayer tanto en fuentes empresariales como políticas: Sergio Massa y Julio Cleto Cobos irían al Coloquio de IDEA que comienza hoy en Mar del Plata. A pesar de que el programa excluía taxativamente la presencia de funcionarios del gobierno -salvo el titular de un cargo marginal como el ministro de Educación Juan Carlos Tedesco- en la lista de oradores, al jefe de Gabinete (cuya presencia está prevista para el viernes) le reservarían la disertación de la comida de clausura, que se hará el viernes por la noche.
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Tradicionalmente, para entonces dos terceras partes de los concurrentes al Coloquio ya emprendieron la retirada; para el cierre permanecen quienes decidieron aprovechar el fin de semana en Mar del Plata para pasarlo en familia o jugando al golf. De todos modos, si en la actual coyuntura Massa decide hablar en ese foro empresarial, su mensaje seguramente apuntará a tratar de tranquilizar al sector respecto del futuro del sistema previsional, un tema que no está en el programa.
La gestión para que concurra Massa está siendo llevada por Gustavo Ripoll ( Microsoft), con quien el jefe de Gabinete mantiene una buena relación. Massa, además, estuvo en el precoloquio que se realizó en Rosario hace algunos meses, cuando aún era intendente de Tigre.
En sentido inverso, para escuchar a Cobos habrá que hacerlo en los pasillos del Sheraton Mar del Plata -sede del evento-, a menos que el vicepresidente decida organizar una rueda de prensa y hable con los periodistas. Entre el Comité Organizador del Coloquio prevalece por estas horas la idea de no provocar las iras del gobierno dándole al «traidor» Cobos su palestra desde la cual podría profundizar su enfrentamiento con el matrimonio Kirchner.
Rumor
Sin embargo, el rumor indica que la «mesa chica» de IDEA -el Coloquio lo preside el ex Techint Carlos Tramutola- lo invitaría a un almuerzo privado mañana, donde el mendocino tendría la oportunidad de explicarles a los empresarios cuál es su postura frente a la crisis del sistema previsional.
Fuentes cercanas a esa «mesa chica» aseguran que «no habrá documentos ni declaraciones rimbombantes tras el Coloquio en relación con la coyuntura». Es casi un pleonasmo: en el temario los organizadores excluyeron de manera taxativa cuestiones como la inseguridad y la crisis internacional -dos de los que más preocupan no sólo a los empresarios sino a la población en general-; seguramente por una cuestión de tiempo, tampoco está el de la reforma al régimen de las AFJP.
De confirmarse el almuerzo privado, el vicepresidente ocuparía un rol diferente al que desempeñan tantos otros políticos y legisladores en los coloquios: muchos de ellos concurren para tener la chance de conversar con varios empresarios en un breve lapso, y aprovechar la «photo opportunity» que brinda el evento.
Atractivo
Un habitué a estos coloquios es el diputado bonaerense Francisco de Narváez, que suele hacer declaraciones explosivas en este marco y por eso resulta atractivo para la prensa. En sentido inverso, otras presencias pasan poco menos que inadvertidas y algunas hasta sorprenden, como la de la ex diputada Graciela Fernández Meijide hace un par de años. También se recuerda la presencia de Juan Carlos Blumberg, que pasó de ser el personaje más buscado del Coloquio hace dos años a ser casi ignorado en 2007, tras el « affaire» de su título (o no) de ingeniero.
Finalmente, si se quiere escuchar qué piensan los empresarios habrá que hacerlo en los pasillos o en el lobby bar del Sheraton Mar del Plata: a diferencia de lo que era tradicional en estos encuentros, ningún CEO o hombre de negocios de primera línea se anotó en la lista de oradores. El temor a repetir casos como el de Alfredo Coto -excomulgado por el entonces presidente Néstor Kirchner antes incluso de que se cerrara el Coloquio- hizo que ninguno de ellos aceptara subirse al escenario. Por algo será.
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