Casi 5 millones de personas perdieron su obra social en la última década por la crisis del sistema de salud, mientras que en la medicina privada la cantidad de adherentes cayó 15 por ciento sólo en lo que va de 2002, estimó la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La entidad, que agrupa a los hospitales, sanatorios y obras sociales más prestigiosas del país, destacó en un informe que en el transcurso de este año numerosas obras sociales entraron en convocatoria de acreedores al tiempo que aumentaron los insumos y los medicamentos por la devaluación.
ACAMI agrega que, en medicina privada, a la caída de afiliados se suma que 20 por ciento de los que siguen asociados se cambió a planes más económicos, lo que impactó en la facturación de esas empresas.
•A los hospitales
El titular de la Asociación, Tomás Sánchez de Bustamante, advirtió que «la cantidad de gente que va quedando sin obra social en este marco de crisis se ve obligada a acudir al hospital público». «En la Argentina hay 13,4 millones de personas que dependen absolutamente del hospital público para recibir atención porque carecen de cobertura alguna, lo cual representa 38 por ciento de la población, según la última Encuesta Nacional de Desarrollo Social del Programa Siempro», dijo el titular de ACAMI.
•Menos aportes
La entidad remarcó que las prestadoras sin fines de lucro, integradas por fundaciones privadas y hospitales de colectividades, «reducen día a día el caudal de aportantes por la crisis que castiga a los sectores medios».
Por otra parte, «estimaciones públicas y privadas coinciden en alertar que la morosidad en el sistema de seguridad social orilla 50 por ciento y en la medicina privada promedia 16%». El informe precisa que «a principios de 1990, las obras sociales atendían a unos 18 millones de personas, mientras que ahora no superarían los 13 millones, debido a que el desempleo se acerca a 25 por ciento de la población activa, las empresas demoran los pagos y cada vez más gente trabaja en negro».
En el caso de la medicina privada, el aumento de 114 por ciento en los insumos, principalmente por efecto de la devaluación, las llevó a realizar ajustes en las cuotas que cobran a sus asociados, que van de 8 a 12 por ciento.
Dejá tu comentario