Sorprendió ayer Lavagna con su estimación de que el desempleo cayó a 13,1% en agosto (desde 14,8%) al anunciar que elevó la proyección de crecimiento económico. Ayer se conoció, además, que la actividad económica mantuvo su ritmo de evolución en dicho mes a tasas cercanas a 9% anual. Para el ministro, el buen desempeño de la economía sigue muy vinculado con el comportamiento del consumo y la inversión. Por su parte, el Banco Central presentó una reducción de su proyección inflacionaria de 7% a 6,5% para 2004, lo que constituye otro ingrediente alentador para el contexto económico. Frente a los buenos datos que se vienen conociendo, ahora el ministro de Economía blanqueó su pronóstico de crecimiento subiéndolo a 7% (anterior: 6,5%). Este ardid de Lavagna, al que ha acostumbrado a los analistas, le permite no sólo mostrar mejores resultados en materia fiscal, monetaria y de producción, sino que le sirve también para negociar nuevas metas.
En términos desestacionalizados, el indicador mantuvo la tasa de crecimiento mensual en 0,9% como en julio pasado -por cuarto mes consecutivo es positiva-, cuando un año atrás fue nula.
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