A pesar de que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se ufana de haber reducido fuertemente el trabajo en negro, entre 2004 y 2006 el empleo en negro privado apenas bajó 4,4 puntos, a un nivel cercano a 48%.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según IDESA, consultora a cargo del economista Osvaldo Giordano, «los datos muestran que en los dos últimos años cayó la incidencia del empleo no registrado, pero mayoritariamente el proceso fue generado por la reducción de la cantidad de beneficiarios del Plan Jefas y Jefes de Hogar (se incluyen entre los que no efectúan aportes)». «Esto tiene dos connotaciones, señala el informe; en primer lugar, que la proporción de trabajadores contratados en negro en el sector privado se mantiene alta, muy cerca de la mitad de los trabajadores». Y en segundo lugar, que «sólo una parte de la disminución en la cantidad de beneficiarios del Plan Jefes se debe a personas que consiguen un empleo registrado».
De modo que, más allá de los deseos de Tomada de mostrar una gestión que avanza sobre la informalidad, la realidad de la economía por encima de las estadísticas oficiales muestra que el empleo en negro se mantiene en un porcentaje elevado.
Las contradicciones surgen también en el seno de las propias estadísticas oficiales, por eso no sorprendió que la semana pasada mientras la cartera laboral difundía una encuesta en la cual la mayor parte de los empresarios decía que iba a contratar más empleados, el sondeo mensual del INDEC arrojaba que más de 80% de los industriales no pensaba tomar más gente en los próximos meses.
En un contexto más amplio, IDESA advierte que «las mejoras en los indicadores laborales y sociales recientemente anunciadas por el INDEC resultan modestas para el contexto de alto crecimiento de la actividad económica por el que atraviesa la Argentina. Una evidencia en este sentido es que el descenso en la incidencia del empleo en negro es más una consecuencia de la caída en la cantidad de beneficiarios de los planes Jefes que el resultado de mejoras en la calidad de los empleos del sector privado».
Puntos relevantes
A continuación, los puntos más relevantes del estudio de IDESA:
Este año termina con tasas de crecimiento económico muy altas y con pronósticos alentadores para 2007. De todas formas, el balance y las perspectivas más negativas se dan en materia social.
La crisis de 2002 produjo una profunda segmentación del mercado de trabajo que al desagregar los datos sobre el empleo no registrado del INDEC -entre el tercer trimestre de 2004 e igual período de 2006-permite visualizar que el trabajo en negro cayó 4,6 puntos porcentuales pasando de 47,7% a 43,1%.
En el segmento público (empleos públicos y planes Jefes) se estima una reducción de 6,2 puntos desde 27,7% a 21,5%. Mientras en el sector privado la caída se estima en 4,4 puntos, pasando de 52,3% a 47,9%.
El balance de 2006 muestra que el fuerte crecimiento en la actividad económica tiene un derrame acotado sobre la calidadde los empleos y que la intensificación de los controles laborales no ha demostrado potencia suficiente como para revertir esta situación.
En un contexto donde aproximadamente la mitad de los trabajadores privados opera en la informalidad, no hay fundamentos para el optimismo. Cabe recordar que un informe de la CEPAL sostiene que la Argentina es uno de los pocos países latinoamericanos que tienen bajas probabilidades de cumplir con las metas del milenio definidas por la ONU para la reducción de la pobreza.