Brasilia - El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, contradijo ayer al ministro de Hacienda, Guido Mantega, al rechazar la posible creación de un nuevo impuesto para compensar la pérdida que significó para su gobierno la votación en contra de la prórroga del «impuesto al cheque», que tuvo lugar la semana pasada.
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«Quiero que todo permanezca en la normalidad. No existe ninguna razón para estar nerviosos, no hay ninguna razón para intentar aumentar la carga tributaria, el hecho es que vamos a encontraruna salida», sostuvo Lula al rechazar las declaraciones efectuadas por Mantega.
El ministro de Economía había sugerido la posibilidad de que el gobierno aumentara los impuestos para compensar la pérdida de cerca de u$s 20.000 millones que recaudaba anualmente con la Contribución Provisional sobre Movimientos Financieros (CPMF), la cual el Senado decidió eliminar a partir de 2008.
Pero Lula negó que -tal como dijo Mantega-el gobierno se vea obligado a reducir los recursos destinados a los programas sociales y los gastos previstos en el Programa de Aceleración de Crecimiento (PAC), puntal de su segundo gobierno.
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