Ya se pueden anticipar las recomendaciones de algunos de los «notables» al gobierno para definir la salida del «corralito». Andrew Crockett, por ejemplo, en las conversaciones mantenidas con economistas y funcionarios del equipo económico, es proclive a una solución de mercado rápida. Esto significa liberar el «corralito», es decir, la extracción de dinero de cuentas corrientes y cajas de ahorro, definiendo un monto mínimo como stock de intervención del Banco Central. Para los depósitos reprogramados, la solución pasaría por la creación de un fondo fiduciario con los activos de cada banco, préstamos otorgados, y en función del cobro de esa cartera de créditos, se devolvería dinero a los ahorristas. La propuesta incluiría, a opción del gobierno, reforzar ese recupero que mes a mes tengan los ahorristas. Para la negociación con el FMI, quedarán pendientes luego la actualización de tarifas y un acuerdo con los acreedores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario