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1 de octubre 2007 - 00:00

"Supermercados reciben subsidios y aumentan"

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Una ensalada mixta o una tortilla de papas se han convertido en platos de lujo. Algunoscandidatos incluso utilizan el precio de estosalimentos para hacer campaña en contra del gobierno. En tanto, las autoridades oficiales intentan disfrazar esta realidad « modificando» los índices. En los hipermercados es difícil encontrar buena mercadería aún a pesar de los acuerdos de precios celebrados con la Secretaría de Comercio. ¿Quién tiene la culpa, los productores o los mayoristas? Según el titular de la Cámara de Operadores Mayoristas Frutihortícolas del Mercado Central de Buenos Aires (Comarfru), Fabián Zeta, «los supermercados están remarcando con gran margen» en el caso de frutas y verduras, porque son los que tienen la clientela cautiva». Al ser consultado sobre la fuerte suba de determinados productos en un reportaje concedido a Ambito Financiero, Zeta denunció que estas cadenas tienen « picardía criolla» porque clasifican la papa vendiendoal valor oficial -y cobrando subsidios del gobierno-, productos de baja calidad y el resto a mayores precios.

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Periodista: ¿Cómo han evolucionado los precios de las frutas y verduras en setiembre?

Fabián Zeta: Algunos precios han marcado subas y otros bajas. Las subas están en productos como la papa o el tomate, y muchos preguntan por la lechuga. La lechuga en este momento en el Mercado Central se está tirando.

P.: ¿Qué pasó en esta última semana con los productos más polémicos, como la papa, el tomate y el ají?

F.Z.: El tomate y la papa no bajaron, fueron para arriba, la realidad es ésa. En el Mercado Central la papa vale aproximadamente $ 1,30 a $ 1,50 el kilo. Hablo de papa buena, negra, una bolsa de 40 kilos de 60 pesos. El tomate viene del Norte y debe valer un promedio de 70 a 80 pesos la jaula, es decir, entre $ 3,50 a $ 4 el kilo, hablando del mejor tomate. Hay también un tomate (más chico) de $ 2,50 el kilo a $ 3. Pero es toda mercadería de primera calidad porque todo lo que ingresa al Mercado Central pasa por un servicio bromatológico.

P.: En el caso del tomate, ¿cuál sería una ganancia razonable y a qué precio debería comercializarse?

F.Z.: Lo que ocurre es que antes quizás una verdulería vendía 10 cajones de tomate y hoy vende uno o dos porque la clientela cautiva la tiene el supermercado, nos guste o no, en cuanto a todos los productos. Entonces antiguamente el verdulero marcaba de 20% a 40%. Hoy, como ve que el supermercado remarca más... P.: ¿Por qué dice que «se está tirando» la lechuga?

F.Z.: Porque se está tirando de verdad. Nuestros productos son así, hay alzas y bajas, pero a la vez dan revancha. Ahora la papa subió porque hay faltante de mercadería, pero se va a normalizar, va a bajar y va a volver a los valores históricos. En cambio, cuando sobra, como en este momento pasa con la lechuga, la acelga, el apio, la espinaca, se producen bajas muy fuertes. En el caso de la papa, veo la mercadería que sale del Mercado Central y que mis colegas entregan a los supermercados. Se trata de una papa que podríamos calificar de 7 a 9 puntos. Que después los supermercados tengan picardía criolla y clasifiquen la mercadería y pongan una más barata y otra más cara es otra cosa.

P.: Estuvo reunido con autoridades del gobierno, en un encuentro en el que se llegó a un acuerdo por la papa, para que llegue al consumidor a $ 1,40 el kilo, e iba a haber un subsidio. ¿Es correcto?

F.Z.: Sí, un subsidio a los supermercados. Nosotros fuimos a atestiguar el arreglo que había hecho la Federación Nacional de Papa, que está cumpliendo al pie de la letra lo prometido. Tenemos a la Secretaría de Comercio instalada en el Mercado Central, controlando los precios, cómo se comercializa -nos parece bien el control, al fin el gobierno pone interés en nuestro trabajo- y la secretaría vio que la mercadería que la Federación de Papa está entregando a los hipermercados es de primera línea.

P.: ¿Entonces Guillermo Moreno debería controlar los hipermercados?

F.Z.: Exactamente.

P.: Se podrán discutir las cifras, pero según el INDEC, en agosto el tomate subió 24%, la papa 23%, el ají 21%, y la batata 12%. ¿Qué está pasando?

F.Z.: Con respecto al tomate, hace algunas semanas se vendía entre 25 y 30 pesos la bolsa de 20 kilos y había tomate de 15 pesos. Haga la cuenta, equivalía a $ 1,50 o 75 centavos por kilo, pero en las góndolas jamás repercutió. Tengo 30 años de comerciante en este rubro y antiguamente los hipermercados no existían y el verdulero venía y compraba en el Mercado Central o cuando no estaba, en el Abasto, o en el Mercado de Avellaneda. Y, si por ejemplo, se llevaba una bolsa de papa de 50 kilos que, supongamos, valía 50 pesos, decía «¿ cuánto tengo que ganar, 25%?, entonces vendo el kilo a $ 1,25». Ahora, los que tienen la clientela cautiva son los hipermercados, que remarcan con gran margen. Que vendan un kilo de tomate, 10 o 12 pesos es una grosería. Entonces, lo que hacen los verduleros es poner los precios 50 centavos o un peso abajo del supermercado para competirles, obteniendo igual una buena ganancia, pero todo viene de un efecto rebote en cuanto a lo que hace el supermercado.

P.: El precio de la cebolla también escaló. ¿En qué quedó eso de «contigo pan y cebolla»?

F.Z.: No existe más, pero estamos con una producción grande que se va a notar la semana que viene, va a producir una baja que ojalá repercuta rápidamente en las góndolas.

P.: ¿Qué va a pasar con las frutas?

F.Z.: Están muy baratas, el cítrico está muy barato, hay de 10 a 20 pesos los 20 o 22 kilos.

P.: Más allá de la estacionalidad y el clima, ¿hay productos que estén escaseando porque falta producción?

F.Z.: La soja, el maíz y otros cultivos nos quitaron muchas hectáreas que estaban destinadas a los productos hortícolas, porque es más negocio sembrar oleaginosas o cereales.

P.: Distintas proyecciones anticipan que los precios internacionales de estos productos que usted menciona van a seguir siendo altos. ¿Qué debería hacerse?

F.Z.: Creo que para que los precios no se disparen, el Mercado Central debe volver a ser lo que fue y cumplir el rol para el que fue creado: ser un mercado concentrador y organizador de precios. Por eso los hipermercados tienen que volver a comprar en el Mercado Central y no como hoy que compran todo en zona de producción. Hoy por el Mercado Central pasa 50% a 60% de la mercadería frutihortícola, el resto pasa por los otros mercados. Quiero remarcarle que nosotros en el Mercado Central tenemos un control bromatológico.

P.: ¿Quiere decir que 40% o 50% restante no tiene controles?

F.Z.: El único mercado que tiene un control bromatológico muy sofisticado es el Mercado Central. El ama de casa se tendría que asesorar sobre si el verdulero al que le compra adquiere los productos en el Mercado Central. Ninguno de los supermercados compra en el Mercado Central. No sé si tendrán un control ellos, pero hasta donde supe nunca tuvieron un control bromatológico.

Entrevista de Liliana Franco

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