Aunque el gobierno intente tapar el impacto de la crisis energética, los datos de la economía real reflejan los costos de la inocua política oficial, que terminan mostrando no sólo caídas en los niveles de producción sino también del empleo.
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Así lo muestra el último relevamiento de la consultora Tendencias, donde el indice de suspensiones registró en julio un incremento de 233% al afectar a 16.905 trabajadores.
El índice de suspensiones se elevó a 766,7 puntos (base 1986=100) el mes pasado frente a 230,3 puntos de julio 2006 y a los 635,2 puntos de junio pasado.
«La conflictividad laboral se circunscribió en julio a las suspensiones que provocaron los cortes de energía en el sector industrial. Debido a ellos, las suspensiones registraron fuerte incremento tanto frente al mes precedente como contra el mismo mes de 2006», explica Tendencias.
«Se verificaron suspensiones en las ramas automotriz, de autopartes, metalúrgica, petroquímica, textil y papel, entre otras», agrega el informe.
Se destacan los casos de la autopartista Allevard Rejna con 250 suspensiones, Curtiembre Nonogasta 500, constructora Cuyo Placas 45, metalúrgica Dema 120, automotriz Iveco 600, petroquímica Profertil 300, mecánicos Smata 800, trabajadores Celulosa 340, y 1.500 metalúrgicos. También denunciaron suspensiones los gremios textil, autopartes, estaciones de servicio y construcción.
En cuanto a los despidos, el relevamiento mostró que fueron escasos y arrojaron una pronunciada disminución frente al mes anterior y a igual mes del año pasado. El índice de despidos cayó al nivel de 3,3 puntos (1986=100) en julio frente a 6,2 puntos del mes anterior. La comparación interanual de los despidos es irrelevante porque el año pasado alcanzó el mayor nivel desde 2002 con 404,5 puntos.
Los casos más relevantes están vinculados al Aserradero Luggren con 45 despidos y Astilleros Corrientes, 60.
A continuación el balance de los primeros siete meses de 2007.
Sólo los paros se incrementaron frente al mismo período de 2006, debido a los reclamos de mayores remuneraciones. Sin embargo, el grueso de las huelgas se localizó en el segundo trimestre, hasta que se cerró la mayor parte de los convenios del sector privado y se ajustaron los salarios en el sector público.
Los despidos y las suspensiones se ubican por debajo de los primeros 7 meses del año pasado, en función del renovado crecimiento de la actividad económica y del empleo.
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