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"Las plantas (de celulosa) se van a instalar en el Uruguay y van a funcionar en el Uruguay. El gobierno se ha comprometido a defender esas inversiones, y el Uruguay las necesita", enfatizó Vázquez durante un encuentro con la patronal de empresarios franceses (MEDEF).
El mandatario uruguayo respondía así a consultas formuladas por empresarios de firmas de infraestructura portuaria y caminería de Francia, acerca de si estas inversiones van a concretarse efectivamente en el país.
Vázquez, que termina en París una gira europea que lo llevó también a España, Alemania e Italia, recordó que las inversiones previstas por la finlandesa Botnia alcanzan los 1.000 millones de dólares, en tanto que la española Ence invertirá 600 millones, lo que constituye el proyecto inversor más importante en la historia del país.
Uruguay y la Argentina mantienen desde hace meses un fuerte diferendo por la instalación de estas plantas de procesamiento de madera para celulosa en el departamento uruguayo de Río Negro (oeste), sobre el Río Uruguay.
El pasado jueves el presidente, Néstor Kirchner, dijo que Vázquez está equivocado al fomentar la instalación de estas papeleras. "¿Por qué no hacen una papelera con técnicas más modernas, que no causen este daño? Con todo respeto y todo el cariño que le tengo a Tabaré Vázquez, están equivocados", sostuvo Kirchner.
Consultado al respecto, Vázquez contestó que probablemente el gobierno argentino no cuenta con toda la información necesaria sobre este tema, y recordó que ambos gobiernos instalaron instancias conjuntas para discutir sobre la implantación de estas fábricas.
En cuanto al impacto que estas papeleras podrían tener sobre el medio ambiente, el presidente uruguayo aseguró que "va a ser mínimo", y sostuvo que ambas empresas se comprometieron a respetar las normas de protección ambiental de Uruguay y de la Unión Europea(UE), tanto las actuales como las que entrarán en vigencia en el año 2007 en el bloque del viejo continente.
Botnia "ha asegurado que van a utilizar la misma tecnología que están usando en Finlandia", enfatizó el jefe de Estado. "El gobierno argentino tiene el derecho de preservar la salud de su gente", expresó Vázquez, que recordó también que "del lado argentino hay cuatro fábricas que producen pasta de celulosa con tecnología de hace 15 años que no es la tecnología que será utilizada en el Uruguay".
Por otra parte, el mandatario minimizó las consecuencias de este "desencuentro" sobre las relaciones bilaterales uruguayo-argentinas. "Siempre existen algunos avatares en este relacionamiento (...) pero creo que no hay que dramatizar la situación, estoy seguro de que vamos a superar esta instancia", sostuvo Vázquez, quien dio "garantías al gobierno y al pueblo argentino de que no va a haber un impacto medioambiental negativo que perjudique la salud de su gente".
Mientras tanto, Uruguay sigue adelante con la construcción de las plantas, pese a los reclamos que piden la suspensión de las obras hasta conocer los resultados de estudios de impacto ambiental.
La Argentina presentó denuncias ante el Banco Mundial y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por este tema.
De su lado, Vázquez envió a inicios de octubre una carta al presidente del Banco Mundial (BM), Paul Wolfowitz, en la que destacó la importancia para Uruguay de la construcción y financiamiento de las dos industrias y exhortó a la entidad crediticia a acelerar la resolución de la cuestión.
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