«Al Central ya no le interesan las imposiciones a corto plazo y ahora apunta a incentivar al sistema a estirar el tiempo promedio de sus operaciones», explicó el gerente financiero de un banco español. De hecho, en las últimas licitaciones de Lebac para los plazos más cortos disminuyeron sensiblemente las ofertas dado el menor atractivo de las tasas de corte.
Pero si la competencia ya no es entre el Central y los bancos, seguramente sí lo es entre éstos últimos. Desde mediados de la semana pasada varias entidades subieron entre dos y cuatro puntos las tasas que ofrecen por depósitos a plazo fijo, rompiendo una tendencia a la baja que tuvo su origen a principios de julio pasado.
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