The Exxel Group se fue de otro negocio: el del manejo de clubes de fútbol en la Argentina. Su subsidiaria DFA (Desarrollo Futbolístico Argentino SA) comenzó a desvincularse del gerenciamiento del Quilmes Atlético Club, luego de dos años de presencia en el centenario equipo del sur del GBA.
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En diálogo con este diario, Gerardo León, jefe de esa unidad de negocios del Exxel e «ideólogo» del proyecto, dijo que la determinación de abandonar Quilmes había sido tomada «hace por lo menos seis meses, cuando se hizo evidente que la mediocre dirigencia que tiene el fútbol no iba a permitir la modificación de las estructuras societarias de los clubes».
De todos modos, es casi obvio que la permanencia de Quilmes en el Nacional «B» (la segunda división) habría sido «el último clavo en el ataúd» de este proyecto. «Esas decisiones no se toman de un día para el otro: si bien es cierto que en la B los ingresos son notablemente menores, los clubes de la A también tienen graves problemas.» Otro factor negativo es, sin duda, la gravísima lesión sufrida por Alejandro «Chori» Domínguez, el principal activo futbolístico que tiene el club, y sobre cuya futura venta el Exxel mantiene (al igual que sobre el resto del stock de futbolistas) un porcentaje. «En total habremos invertido cerca de u$s 10 millones; parte se recuperará con las ventas de jugadores», dijo León. Otra parte, en cambio, no se recuperará más. «Son todas boludeces», dijo León cuando se lo consultó respecto del posible ingreso de un conocido empresario de jugadores a la sociedad, versión lanzada por algún medio. «Quienes se quedan con el club, mucho más saneado que hace dos años, son los propios dirigentes encabezados por el presidente, Daniel Razzetto.» El ejecutivo recordó que en este lapso habían adquirido un predio de 11 hectáreas a nombre del club, y habían aportado u$s 5 millones para sanear pasivos.
En un comunicado distribuido ayer, el Exxel explica que «como es de público conocimiento, la industria del fútbol en la Argentina muestra una profunda resistencia al cambio, imposibilitando una eficiente gestión privada, situación que parece estar lejos de ser revertida en el mediano plazo. Todas las iniciativas para la creación de sociedades anónimas deportivas han sido invariablemente rechazadas por los organismos oficiales y por los principales dirigentes del fútbol nacional, sin que se vislumbre una tendencia a crear las condiciones necesarias para la profesionalización del gerenciamiento del fútbol». León admitió que al comienzo del proyecto «pensamos que esto iba a cambiar a corto plazo: nos equivocamos completamente».
La salida del negocio del fútbol del grupo que comanda Juan Navarro, sin embargo, no es total: continuarán al frente del brasileño Vitoria Baia (son dueños de la SA) y del oriental Deportivo Maldonado (tienen una opción de compra por 70%); también seguirá activa Imagen Deportiva, que actúa como intermediaria entre futbolistas y empresas que los necesiten para campañas publicitarias, promociones y acciones de marketing. En cambio, no pondrán un peso más en Superjugadores.com, el «site» futbolístico que lanzaron hace más de un año, y que corrió la suerte de otras miles de punto com en todo el planeta.
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