Transener y Loma Negra, en default

Economía

La prolongada recesión por la que atraviesa la Argentina se cobró ayer dos nuevas víctimas que se suman a la larga lista de empresas que en los últimos meses se declararon en default o anunciaron el diferimiento de sus deudas. Se trata de la transportadora eléctrica Transener y la cementera Loma Negra, propiedad del grupo Fortabat, quienes pasaron al grupo que hasta el momento incluye a compañías como MetroGas, Aguas Argentinas y Telecom.

Transener comunicó ayer a sus deudores la suspensión de los pagos de capital e intereses de todas sus deudas financieras. La empresa, en un comunicado dirigido a la Bolsa de Comercio, fundamentó su decisión en los «cambios significativos y materialmente adversos ocurridos en la Argentina».

Concretamente, «la suspensión del régimen original de tarifas, la redenominación de las tarifas en dólares a pesos y la devaluación del peso afectaron en forma negativa a la empresa», explicaron desde Transener.

En este sentido, la compañía recordó que meses atrás había alertado a la Comisión Nacional de Valores que la Ley de Emergencia 25.561, aprobada por el Congreso el pasado 6 de enero, «afectaría fundamentalmente los términos del contrato de concesión de la empresa».

•Calificación

Simultáneamente a la declaración de default se conoció que la calificadora Standard & Poor's (S&P) bajó la nota en moneda local de Transener desde «CC» a «SD» (default selectivo). En tanto, la calificación en moneda extranjera se mantuvo en «SD». Según se explicó, la baja en la calificación se relaciona con el incumplimiento de un préstamo bancario por 20 millones de dólares vencido el 5 de abril de 2002, que contaba con un período de gracia de 10 días hábiles. Además, la firma incumplió con el pago de 230 mil dólares en concepto de intereses que vencían el mismo día.

La transportadora eléctrica designó a Morgan Stanley como asesor financiero para que la asista en el desarrollo de un plan de reestructuración de todos sus pasivos financieros.

Desde 1993 la empresa posee la concesión para operar 95% del sistema de transporte eléctrico de alta tensión en la Argentina.

La compañía dispone de unos 7.500 kilómetros de líneas de transmisión y tiene como principal accionista a la firma Citelec, una sociedad dividida en partes iguales entre el grupo argentino Pérez Companc y la británica National Grid.

En el mismo sentido, Loma Negra, anunció ayer el diferimiento de los pagos de sus Obligaciones Negociables debido a la «devaluación de la moneda argentina, la dificultad en el acceso a los mercados domésticos e internacional de crédito, y al prolongado deterioro de la situación económica argentina».

•Prioridad

La deuda de la cementera del grupo Fortabat a fines de año pasado ascendía a 430 millones de dólares, de los cuales sólo 25 por ciento fue pesificado, ya que la mayoría se trata de deudas con bancos internacionales.

«En las actuales condiciones de alta volatilidad, Loma Negra prioriza el cumplimiento de sus obligaciones directamente relacionadas con las operaciones de la compañía», se señaló en un comunicado.

La compañía planea en el corto plazo iniciar una revisión de su situación, fuentes de financiamiento y condiciones operativas. Según se informó, al igual que Transener, recurrió a Morgan Stanley como asesor financiero a cargo de la evaluación del impacto de los recientes cambios en el marco regulatorio y macroeconómico argentino.

•Ventas

Fuentes de la empresa dijeron que los mayores vencimientos de deuda de la empresa durante este año se concentraban en setiembre, aunque no trascendió el monto de los mismos. En tanto, las fuentes graficaron la situación por la que atraviesa la compañía al asegurar que las ventas de cemento durante los primeros meses del año estuvieron al mismo nivel que las de 1997.

Lo cierto es que, de esta forma, tanto Transener como Loma Negra se sumaron a la lista de grandes empresas que en lo que va del año se declararon en default o anunciaron el diferimiento de sus deudas. Este grupo, que ahora suma a 43 firmas líderes, incluye nombres como MetroGas, Telecom, Aguas Argentinas, Autopistas del Sol, CableVisión, Agea («Clarín») y Multicanal, entre otras.

En lo que va de 2002 el monto de obligaciones incumplidas ya asciende a u$s 1.850 millones, un récord cuatrimestral para el país.

En rigor, tras la devaluación muchas empresas se enfrentan con el cuello de botella que significa recibir sus ingresos en pesos y afrontar sus obligaciones en dólares. Las más expuestas en este sentido son las empresas estrechamente ligadas el mercado interno, con un alto nivel de endeudamiento en dólares y con dificultades para atar sus precios a la evolución del dólar sin resignar parte del mercado. La descripción encuadra con un gran porcentaje de las compañías de servicios, telecomunicaciones y algunas privatizadas.

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