15 de agosto 2005 - 00:00

TV por cable, rumbo al monopolio

Héctor Magnetto
Héctor Magnetto
Después de la confirmación de la entrada del monopolio «Clarín» como accionista de CableVisión, ahora le toca el turno al gobierno de convalidar o no la monopolización del mercado de la TV por cable, ya que el holding Noble/Magnetto tendrá a partir de ahora la casi totalidad de ese negocio. Sucede que «Clarín» es dueña de 100% de Multicanal, la segunda empresa del sector en el país, y ahora también es socia (¿minoritaria?) de la mayor, o sea de CableVisión. La inevitable fusión de ambas creará un monopolio que dejará indefensos no sólo a los usuarios (podrán cobrar la tarifa que quieran, sin temor a perderlos a manos de un competidor) sino también a los proveedores de contenidos. Baste recordar el escándalo que se produjo cuando HBO le cortó la señal a Multicanal por falta de pago.

Ahora, al no tener otro cliente en el país, los productores quedarán «prisioneros» de un solo comprador; si quieren estar en el aire en la Argentina no tendrán otro remedio que avenirse a las condiciones que fije el monopolio.

Tal como se venía hablando desde antes de la crisis de 2001, el monopolio «Clarín» quería quedarse con todo el negocio del cable en el país, para lo cual esperaba que los accionistas extranjeros de CableVisión se retiraran y poder comprarles su parte a precios absurdos en relación con los montos invertidos.

• Default

Después de una lógica impasse de casi cuatro años, motivado por el estallido de la economía en diciembre de 2001 y la caída en default de Multicanal y de CableVisión, y una vez homologadas las renegociaciones de las deudas de ambas, el monopolio encabezado por Héctor Magnetto admitió el viernes haber comprado 25% de CableVisión.

La adquisición, según la información enviada a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires el viernes, supuestamente sólo comprende a la mitad de una firma «fantasma», denominada VLG, que a su vez es dueña de 50% de Cable- Visión. La otra mitad de la cablera estaría aún en manos del magnate texano Thomas Hicks, a través de una serie de «sellos». VLG ahora sería de «Clarín» y del fondo «buitre» Fintech, del empresario mexicano David Martínez, que también fue activo participante en las renegociaciones de deuda de empresas como Autopistas del Sol y Transener.

Sin embargo, era un secretoa voces que la ignota Vistone, una empresa con sede en alguno de tantos paraísos fiscales que hay en el Caribe, sería un «sello» inventado por «Clarín» para ocultar su compra de la mitad de CableVisión. Vistone había comprado la parte que fuera de Liberty Media -del magnate de medios John Malone-en CableVisión.

Sería sólo una cuestión de tiempo antes de que
Fintech, entre cuyos objetivos estratégicos obviamente no está quedarse con 25% del capital de una empresa de cable en la Argentina, «anuncie» la «venta» a Clarín de su tenencia en CableVisión.

La pregunta es saber qué sucederá con la participación de Hicks,
un misterio no demasiado difícil de develar: después de anunciar planes de inversión en la región hasta en el sector alimentario, el magnate texano viene retirándose de esta parte del mundo de manera ininterrumpida. Su salida de la empresa de cable sería también sólo una cuestión de tiempo (y no demasiado prolongado, desde ya).

• Incógnita

La gran cuestión, entonces, es saber qué actitud asumirá el gobierno, a través de la Comisión de Defensa de la Competencia que encabeza Ismael Malis y depende de manera directa del Ministerio de Economía con esta flagrante monopolización del cable, un medio de comunicación de enorme penetración: la Argentina, cabe recordarlo, es uno de los países con mayor porcentaje de abonados del mundo (casi 50% de los hogares).

De acuerdo con lo sucedido en fusiones anteriores,
Clarín debería al menos comprometerse a desinvertir en algunas áreas geográficas o incluso a devolver frecuencias. Sería bueno también que, de paso, las autoridades correspondientes recordaran que las empresas de cable tienen pendientes grandes inversiones para que desaparezcan de las ciudades de la Argentina los odiosos palos y cables aéreos que se usan para distribuir las señales.

En tanto, es poco serio el comunicado distribuido por el departamento de prensa de
CableVisión, en el que se afirma que «el grupo gerencial fue ratificado y nada cambiará en la estrategia futura». Seguramente Héctor Magnetto compró la empresa para mantener a ese «grupo gerencial» y para no modificar sus «estrategias futuras» (¿serán las pasadas las que pensará modificar «Clarín»?).

Dejá tu comentario

Te puede interesar