Un pésimo inicio para la semana

Economía

La idea de que la semana bursátil arrancó de una manera pésima tiene que ver con que en estas cinco ruedas prácticamente un tercio de las empresas que integran el S&P 500 anuncia sus resultados, haciendo de ella el punto más caliente, desde una óptica contable, del primer trimestre del año. Hasta ahora, la mayor parte de las empresas ha logrado empardar o superar las estimaciones de mínima que estimaba el "consenso" de los analistas, pero es claro que esto no está bastando para lanzar los inversores de lleno a la compra de acciones. La mejor prueba de esto no es tanto la caída que experimentó el mercado en las últimas horas, cuando el Dow retrocedió 1,18% para cerrar en 10.136,43 puntos, y el NASDAQ se desbarrancó 2,12%, sino el bajo volumen operado que apenas alcanzó 1.164 millones de acciones en el mercado tradicional y 1.702 millones en el electrónico. De acuerdo con lo esperado, los informes contables fueron los que dominaron la actividad, aunque, cosa curiosa, el más negativo de todos, el de WorldCom, se conoció en el "after hours" del viernes. El otro gran escollo fue Ericsson, que no sólo anunció que buscará recapitalizarse en u$s 3.000 millones, sino que despedirá a 20% de su fuerza laboral y que no ve un futuro optimista al menos hasta pasado fin de año. Lo curioso y lo que demostró el malhumor de los inversores es que el mercado fue cediendo terreno durante todo el día, a pesar de que las malas nuevas de estas dos empresas ya debieron de estar totalmente digeridas en la primera parte de la rueda, dando cuenta de un malestar creciente apenas interrumpido por una ligera recuperación en la última hora, cuando las empresas auríferas y las de salud comenzaron a recuperarse, con las constructoras y los papeles de servicios públicos.

Dejá tu comentario