El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero el nuevo camino que se intente no debe consistir en un canje forzoso, ya que no será aprobado por la Corte Suprema y dejará lesionada por mucho tiempo la relación de ahorristas y bancos. Presionar a la Corte para que haga la vista gorda no es lo adecuado. Tampoco puede optarse por la vía de la licuación de los ahorros que derivaría de una hiperemisión de pesos. El "corralón" es un problema muy serio y debe ser solucionado para que desaparezca de una vez de nuestros horizontes. Pero no cualquier forma de desaparición será una verdadera solución y el gobierno está obligado a pensar en el largo plazo.
La solución al problema debe buscarse dentro del respeto de esos derechos,
De este modo, el ahorrista recibirá lo que depositó y los bancos no tendrán que afrontar un problema extraordinario de liquidez. Sucede que en las condiciones actuales, si nadie optase por el canje, deberán devolver todos los depósitos a $ 1,40 + CER, cuando gran parte de sus activos quedaron pesificados a $ 1 + CER.
Dejá tu comentario