Luego de la paliza de las últimas ruedas, las acciones tuvieron lo que se puede llamar la primera ronda normal en mucho tiempo. Por un lado, el volumen operado creció a niveles más "razonables" con 1.443 millones de papeles tranzados en el mercado tradicional y 1.995 millones en el electrónico (aun faltaría un par de cientos de millones en cada mercado para que podamos real-mente hablar de una plaza 'solida"). Si bien las acciones del promedio industrial tuvieron una rueda "fácil", en la que fueron creciendo lentamente y casi sin pausa para terminar en 10.381,73 puntos, lo que significó una mejora de 1,70% (la mayor de las últimas cinco semanas), el más acotado 1,41% que consiguió el NASDAQ pareció ser mucho más difícil de conseguir, especialmente a eso de las 13, cuando el índice se movía firmemente del lado perdedor. Asediada por una serie de rumores negativos sobre sus ganancias en la rueda anterior, Cisco recibió el apoyo de la gente de Salomon, Merrill Lynch y algunas otras casas bursátiles, impulsando al papel. Si bien es cierto que las empresas biotecnológicas y las grandes cadenas minoristas recibieron una levantada de pulgar, no lo es menos que se notó una gran cantidad de operadores cubriendo posiciones que mantenían en descubierto, especialmente en la última parte de la rueda. Si bien existe una especie de consenso, que en las próximas jornadas se verá el arribo de una serie de reportes negativos sobre las ganancias del primer trimestre del año, la esperanza es que se cumpla esa tradición de adelantar las malas nuevas, dejando lo mejor para el final del período "confesional". Una golondrina no hace verano, pero al menos obliga a mirar el cielo con mayor atención. Lo mejor de la rueda fue que primó la prudencia.
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