Todavía no es muy clara la estrategia de reestructuración, pero es una certeza que se solicitará una fuerte extensión para el pago de capital, mientras que no sería necesario rebajar demasiadolas tasas de interés porque son similares a las que cobran los organismos internacionales (menores a los niveles de mercado). Podría también solicitarse una quita de capital nominal, aunque debería ser menor a la pautada con los acreedores privados el año pasado.
Si bien no se trata de una cuestión inminente, hay varios motivos que empujan al inicio de las negociaciones, a saber:
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