El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, no descartó ayer que la petrolera Repsol, principal accionista de YPF, sea comprada por la rusa Lukoil. El funcionario dijo que «el gobierno entiende que es bueno que Repsol tenga bandera española», pero debe «ser respetuoso con los intereses de la compañía» ante la posible entrada de nuevos accionistas, como Lukoil.
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Habrá que ver cómo reacciona el gobierno de Cristina de Kirchner si finalmente se concreta el cambio de manos de Repsol, siendo que el Estado conserva poder de veto en YPF. Por ahora, la española cedió el management de la petrolera local al socio minoritario, el grupo local Eskenazi, pero esa situación podría variar si Lukoil u otra compañía gerencia a Repsol.
Al ser consultado sobre el interés de Lukoil en adquirir 30% de Repsol YPF, Zapatero destacó que se debe tener en cuenta que se trata de compañías privadas y que 20% de Lukoil es estadounidense (pertenece a la empresa ConocoPhillips).
«El accionista mayoritario de Lukoil es la segunda compañía petrolífera del mundo, que es norteamericana, es decir 20% de las acciones de Lukoil son estadounidenses, país en el que tiene miles de estaciones de servicio», señaló Zapatero.
Intereses estratégicos
Agregó: «Estamos atentos, velaremos por que, si hay procesos de esta naturaleza, la incorporación de nuevos accionistas se haga bien y dé un resultado favorable para los intereses estratégicos de España y de Repsol».
Llamativamente, unas horas antes, el ministro de Industria de España, Miguel Sebastián, aseguró que el gobiernohará todo lo posible para que Repsol siga siendo «independiente y española», en respuesta al presunto interés de Lukoil.
Por otra parte, al anuncio de la constructora Sacyr Vallehermoso, hecho el 12 de setiembre, de vender su participación de 20,01% en Repsol, ayer se sumó Criteria ( firma que integra las participaciones empresariales de La Caixa, incluida Repsol), indicando que tiene la misma intención.
Criteria reconoció la existencia de «contactos informales» para vender «toda o parte de la participación» del holding de La Caixa en Repsol, sin que por ahora haya recibido una oferta concreta. La información surge de una nota a la Comisión Nacional de Valores de España. El holding controla 12,5% de Repsol, y la sociedad Repinvest -integrada por La Caixa con Caixa Catalunya-tiene otro 6% de la petrolera.
Según las versiones que circulan en España, Lukoil aspiraría a comprar 29,91% de Repsol para no verse obligada a realizar una oferta pública de adquisición (OPA) por 100%, para lo que no tendría los fondos. Asimismo, según una nota del diario «Expansión», «Repsol, por estatutos, es una compañía blindada. Ningún accionista puede ejercer derechos de voto por encima de 10% del capital de la compañía, aunque tenga más acciones. Para cambiar los estatutos, se necesita al menos 75% de apoyo de los accionistas en una junta general».
Esto, unido al interés de La Caixa en salirse de la petrolera, significa que sin tener que pagar por 100% de Repsol, ni cambiar el estatuto, Lukoil podría ejercer el control de Repsol y definir su management. Este sigue actualmente retenido por La Caixa, aun cuando en 2006 Sacyr pasó a ser el mayor accionista individual.
Entre las versiones, lo que más dudas crea es que Lukoil esté dispuesta a pagar 9 mil millones de euros por 30% de Repsol, cuando por su capitalización bursátil 100% vale 16.604 millones de euros al cierre de ayer de 13,6 euros por acción.
Preocupación
Por otra parte, los partidos que integran la oposición en España expresaron ayer su preocupación ante la posibilidad de que Lukoil entre al capital de Repsol, por considerar que puede trastornar un sector estratégico de la economía española.
Representantes del Partido Popular (PP), el principal de la oposición en España, así como de otras formaciones, tanto de tendencia conservadora como de izquierda, coincidieron en rechazar la operación.
Desde el PP, un portavoz afirmó que el partido se opone a que empresas de países ajenos a la Unión Europea se establezcan en sectores estratégicos de España, como la energía, y más cuando son monopolios en sus países de origen. También subrayó que se trata de «movimientos muy importantes» definidores del sistema productivo español, y reclamó aplicar los mecanismos legales reguladores de la inversión extranjera en España. A su juicio, el país no saldrá de una crisis como la actual «desmantelando» sectores fundamentales, como el energético.
Por último, analistas de Banesto Bolsa opinaron que ven «complicada esta operación por razones políticas y porque Lukoil está renegociando sus propios problemas financieros y por lo tanto la compra requeriría nuevas líneas de crédito, algo complicado en el entorno actual, aunque tiene al gobierno ruso detrás».
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