24 de marzo 2015 - 12:22

24-M: con plaza dividida y un "imán" Cristina

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
 En despedida permanente, el kirchnerismo decidió convertir en un tumultuoso show del adiós cada episodio a lo largo de los 10 meses de gobierno que le quedan a Cristina de Kirchner.

La marcha de esta tarde a Plaza de Mayo, a 39 años del golpe militar de 1976, no sólo no será la excepción, sino que estará condimentada por un imán: el supuesto de que la Presidente, de manera sorpresiva, aparezca sobre el escenario.

La noticia corrió de boca en boca en los últimos días, entre las agrupaciones que convocan y movilizan. Sin embargo, anoche en Gobierno se aseguró que no está programada la presencia de Cristina de Kirchner. Incluso, la mandataria recién podría regresar de Santa Cruz, adonde viajó sobre el fin de la semana pasada, mañana.

Con o sin ella en el atril, el pankirchnerismo se convocó para el mediodía en 9 de Julio y Belgrano para, desde allí, con una bandera de cabecera, caminar hasta Plaza de Mayo en el que asoma como el último 24-M con un Kirchner en la presidencia.

Hay dos elementos que parecen explicar ese plus de movilización e ímpetu:

El efecto despedida se proyecta sobre cada acción y tiene, respecto del 24 de marzo, un valor puntual porque la cuestión de los DD.HH. fue uno de los temas que, primero Néstor Kirchner y luego su esposa y sucesora, tomaron como bandera. Por eso, aunque en los últimos años el Gobierno decidió delegar en los organismos de DD.HH. la movilización del 24-M -y tuvo eventos propios como, el año pasado, una concentración en el Museo de la Memoria en la ex ESMA-, se especuló que esta vez, para reforzar el eje, podría participar la Presidente.

•Así como el kirchnerismo pivoteó, con quejas y reproches de algunos sectores, sobre todo de izquierda, en torno al tema DD.HH., en tiempos de campaña y con Mauricio Macri como retador, juega a potenciar ese perfil como parte de su polarización con el jefe de Gobierno porteño. En ese contexto, y en el marco de "la despedida permanente", las agrupaciones K están convocando con intensidad, en particular La Cámpora, aunque también prometen alta presencia otros grupos como el Movimiento Evita, Kolina, algunos sindicatos y partidos como, entre otros, Nuevo Encuentro.

En ese proceso, lidia como cada año con el colectivo Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, que reúne a grupos de exdetenidos y de familiares de desaparecidos, además de partidos de izquierda, que objeta la política de DD.HH. de Gobierno no sobre el pasado, sino sobre el presente, por lo cual marchan por separado, con una agenda diferente donde martillan sobre la designación de César Milani y la permanencia de Sergio Berni en el Gobierno, entre otras cuestiones.

•Esa diáspora, que generó tensiones en el espacio de DD.HH., revive el déjà vu de los últimos años en que la plaza quedó dividida y la movilización de memoria por el 24-M parcelada en dos convocatorias paralelas y antagónicas. Los últimos años, a pesar de las gestiones para evitar que las columnas se crucen, con lo cual se coordinaron horarios, se repitieron las escaramuzas: los sectores afines al Gobierno movilizan más temprano, hacen su acto y luego se retiran para que, al atardecer, ingresen los grupos de izquierda, entre ellos el PTS, el PO y el Nuevo MAS. La consigna es, en esa línea, pedir la destitución de Milani y además cuestionar el desembarco de sectores K en la ex SIDE a partir de la creación de la AFI con Oscar Parrilli como jefe, pero acusan desde el PO "manejado por Milani".