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A cinco años del 11-M, las víctimas se dicen abandonadas por Rodríguez Zapatero
Una familiar de una víctima de los atentados de Atocha en 2004 dejó ver su dolor en uno de los actos realizados ayer.
La presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, Pilar Manjón, que perdió a su hijo adolescente en los ataques, reprochó públicamente el descuido con las víctimas por parte de las instituciones en el quinto aniversario de la masacre.
«El olvido sería su segunda muerte», dijo Manjón durante un homenaje junto a las vías del tren, en las inmediaciones de la estación de Atocha en Madrid. Monjón explicó que su organización había invitado al acto a diferentes instituciones sin recibir respuesta.
En silencio, un centenar de familiares y víctimas honró el recuerdo de los fallecidos con 191 rosas blancas y otros tantos globos del mismo color rotulados con sus iniciales.
En otro acto similar, celebrado en la sede de la Comisión Europea en Madrid, otras víctimas expresaron su indignación por la división mostrada por los principales partidos políticos ante los homenajes programados. «Es una pena y una vergüenza que una vez más los políticos hayan antepuesto sus intereses al apoyo a las víctimas», dijo la vicepresidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza, que perdió a su hija en los atentados.
Las críticas fueron suscitadas por la falta de un homenaje institucional y también por la división de las dos principales formaciones políticas españolas, el gubernamental Partido Socialista (PSOE) y el opositor Partido Popular (PP) en una fecha como ésta.
Los representantes socialistas no asistieron al acto organizado por el Gobierno regional de Madrid, dirigido por el PP, en protesta por el cierre de una comisión parlamentaria de investigación sobre una presunta trama de espionaje en la Comunidad de Madrid.
No obstante, los miembros de la Cámara de Diputados guardaron a primera hora un minuto de silencio en memoria de los fallecidos por el ataque. Al recordatorio se sumaron el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el líder de la oposición conservadora, Mariano Rajoy, y la mayoría de los ministros.
Numerosos actos se desarrollaron a lo largo de la jornada, especialmente en Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, San Fernando y Coslada, localidades de la periferia de Madrid donde residía la mayoría de las víctimas. Por su parte, el príncipe Felipe de Borbón, heredero de la Corona española, presidió junto con su esposa, la princesa Letizia, un concierto «In Memoriam» en el Auditorio Nacional, en Madrid, organizado por la Fundación Víctimas del Terrorismo.
Agencias EFE y DPA

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