Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sumaron este jueves un nuevo capítulo clave y hay optimismo de que se consiga un principio de acuerdo para extender por 60 días el alto el fuego y destrabar la navegación en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles para el comercio energético global. Sin embargo, el entendimiento todavía no fue aprobado formalmente por Donald Trump y desde Irán aseguran que el texto final aún no está cerrado.
EEUU e Irán acercan posiciones para extender el alto al fuego aunque persisten las tensiones militares
Washington y Teherán avanzan en una tregua de 60 días para destrabar una de las rutas petroleras más importantes del mundo. Mientras continúan las negociaciones, persisten ataques cruzados y amenazas militares en Medio Oriente.
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Archivo. EEUU e Irán siguen sin confirmar un alto al fuego.
La noticia generó una inmediata reacción en los mercados internacionales, con una caída en los precios del crudo ante la expectativa de una reapertura sostenida del corredor marítimo.
Guerra en Medio Oriente: EEUU e Irán más cerca de un acuerdo
De concretarse, sería el avance diplomático más importante desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, en una guerra que ya dejó miles de muertos y generó fuertes impactos sobre el mercado petrolero y la estabilidad regional.
El posible acuerdo contempla la extensión de la tregua vigente desde abril y permitiría normalizar el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.
Además, según consignó Reuters, Estados Unidos levantaría parcialmente restricciones sobre puertos iraníes y flexibilizaría algunas sanciones vinculadas a la exportación de petróleo de Teherán.
Pese al optimismo inicial, el acuerdo todavía enfrenta obstáculos políticos y militares. La agencia iraní Tasnim, vinculada al entorno del régimen, aseguró que el documento “no había sido finalizado ni confirmado”.
Desde Washington, el vicepresidente JD Vance evitó dar definiciones contundentes, aunque reconoció avances en las conversaciones: “Todavía no hemos llegado, pero estamos muy cerca y vamos a seguir trabajando en ello”, declaró ante periodistas. “No puedo garantizar que lo lograremos, pero ahora mismo me siento bastante optimista al respecto”, agregó.
La tensión sigue latente sobre el terreno. En las últimas horas, el Comando Central de Estados Unidos informó que derribó cinco drones iraníes y atacó una estación de control en Bandar Abbas que, según Washington, preparaba el lanzamiento de otro aparato no tripulado.
Por su parte, Kuwait interceptó un misil balístico disparado hacia su territorio, donde funciona una importante base militar estadounidense. Paralelamente, un funcionario norteamericano negó reportes difundidos por la televisión estatal iraní sobre el supuesto derribo de un avión estadounidense cerca de Bushehr.
Desde Teherán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó haber atacado la base vinculada al operativo estadounidense en Bandar Abbas y advirtió que cualquier nueva ofensiva tendrá una “respuesta más contundente”.
Aunque los incidentes recientes fueron limitados, dejaron expuesta la fragilidad del proceso diplomático y el riesgo de una nueva escalada militar en Medio Oriente.
Las negociaciones, el tablero regional y la advertencia a Omán
En paralelo, el tablero geopolítico regional continúa moviéndose. Pakistán, que actúa como mediador, confirmó que su canciller Ishaq Dar viajará este viernes a Washington para reunirse con el secretario de Estado Marco Rubio, aunque no trascendieron detalles sobre el objetivo concreto del encuentro.
Las diferencias de fondo entre ambas partes siguen siendo profundas. Irán exige el levantamiento de sanciones económicas, la liberación de activos congelados y la retirada de tropas estadounidenses de la región. Estados Unidos, en cambio, mantiene la presión para que Teherán desmantele su programa nuclear, que la república islámica insiste en definir como pacífico.
A eso se suma el frente abierto entre Israel y Hezbolá en Líbano, otro punto crítico para cualquier intento de estabilización regional. Israel confirmó nuevos ataques sobre infraestructura del grupo respaldado por Irán en Tiro y Beirut, mientras continúan los desplazamientos masivos de población en el sur libanés.
En ese contexto, Washington también lanzó una advertencia directa a Omán para que no participe en eventuales intentos de imponer peajes en el estrecho de Ormuz junto a Irán. Incluso, Trump amenazó con bombardear el país si avanzaba en esa dirección, pese a los históricos vínculos económicos y militares entre ambos gobiernos.





