26 de octubre 2022 - 00:00

A dos semanas del voto, campaña se le hace adversa a Biden

Washington - A menos de dos semanas de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, cruciales para los dos años que restan de la administración de Joe Biden, los republicanos parecen bien situados para arrebatarle al presidente demócrata su mayoría en el Congreso.

La pérdida del control de la Cámara de Representantes y del Senado el 8 de noviembre sería una dura derrota para el inquilino de la Casa Blanca, que en las encuestas se benefició hasta hace poco de un repunte, mermado por las dificultades de la economía.

El alto precio de la nafta, de los alimentos, de las golosinas para Halloween: la oposición republicana, incluido Donald Trump, critica sin pausa la inflación récord bajo el gobierno de Biden y su partido, de lejos la principal preocupación de los votantes, según las encuestas.

En estas “midterms”, los estadounidenses están llamados a renovar la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. También están en disputa varias gobernaciones y cargos electos locales.

Organizadas dos años después de las presidenciales, las elecciones de mitad de mandato se convierten en un referendo de hecho sobre la gestión del jefe de la Casa Blanca. El partido del presidente rara vez escapa al voto castigo. Según las encuestas de opinión más recientes, la oposición republicana tiene muchas posibilidades de hacerse con la Cámara Baja. Los sondeos están más divididos sobre el futuro del Senado.

“Las encuestas dicen algo y luego todo lo contrario”, dijo Biden. “Republicanos a la cabeza, demócratas a la cabeza, republicanos a la cabeza”, afirmó durante un discurso ante miembros de su partido. “Pero creo que va a terminar con un giro final: los demócratas a la cabeza”.

Ante el creciente descontento con la inflación y el riesgo de una recesión que reducen las chances de éxito electoral, el líder demócrata apela a la indignación por la decisión de la Corte Suprema de revocar la sentencia que hace casi medio siglo consagró el derecho al aborto a nivel nacional, con miras a captar votos de la izquierda y el centro.

El 8 de noviembre, “los estadounidenses tienen una opción”, insiste Biden. E insta a sus conciudadanos a que le confíen suficientes mayorías en el Congreso para volver a legalizar el aborto en todo el país, proteger el matrimonio entre personas del mismo sexo y prohibir los rifles de asalto.

Asediado por investigaciones parlamentarias y judiciales, Trump se lanzó de cabeza a la campaña, multiplicando los actos por todo el país. Estos comicios son una prueba determinante para el futuro político del multimillonario republicano, que coquetea abiertamente con una candidatura presidencial en 2024.

Biden, próximo a cumplir 80 años, con una agilidad mental en declive según sus más feroces detractores, también repite que “pretende” volver a ser candidato, presagiando un posible “remake” del duelo de 2020.

Agencia AFP