30 de noviembre 2010 - 00:00

Académicos hicieron las paces

Guadalajara - Ni España quería perder su i griega ni a Latinoamérica la uve le gustaba, así que a las academias de la lengua no les quedó otro camino que negociar la nueva Ortografía del español presentada el domingo en México, finalmente sin imponer los cambios que habían generado más resistencia.

Las negociaciones «fueron duras y a veces se procedió inteligentemente a base de escisiones mutuas. Los españoles aceptaron que se le dijese ye a la i griega a cambio de que en Hispanoamérica se aceptase uve», explicó el secretario general de la asociación de academias de la lengua, Humberto López Morales. «Algunos españoles se aferraban a la i griega pero otros han afirmado su posición en favor de la ye (...) La i griega es una denominación que no tiene fundamentación filológica seria», argumentó por su parte Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de las Letras.

En el proceso Barcia admite que hubo sobresaltos. Uno de ellos fue cuando hace tres semanas algunos académicos encargados de anticipar las nuevas normas a la prensa revelaron que se iba a unificar el nombre de la letra v en uve. «Le mandé inmediatamente una carta a Víctor García de la Concha (presidente de la Real Academia Española) diciéndole que en nuestro país se dice de otra forma y que no vamos a adoptar el cambio», recordó. «Él me contestó que el cambio es potestativo. Que es una recomendación y no pasa de ahí», señaló. «En la eliminación de la ch y la ll como letras del alfabeto todos estuvieron de acuerdo», indicó López Morales. Respecto a la tilde en el adverbio solo hubo discrepancias, agregó, pero «la mayoría estábamos de acuerdo en que ese acento es innecesario lingüísticamente», indicó López Morales.

Dejá tu comentario