29 de mayo 2012 - 00:00

Acribillan a un hombre en una plaza de Flores

El hombre fue sorprendido a plena luz del día en la Plaza de la Misericordia, en avenida Directorio y Camacuá, mientras estaba sentado en un banco.
El hombre fue sorprendido a plena luz del día en la Plaza de la Misericordia, en avenida Directorio y Camacuá, mientras estaba sentado en un banco.
Un hombre fue asesinado de por lo menos cinco balazos a plena luz de día en Plaza de la Misericordia, en el barrio porteño de Flores, por una persona que lo atacó sin mediar palabra y luego huyó junto a un cómplice en un auto. Los investigadores sospechan que se trató de un ajuste de cuentas y que la víctima, de 32 años y con antecedentes penales, había pactado un encuentro con quien terminó siendo su asesino.

El hecho ocurrió alrededor de las 15, en el pulmón urbano ubicado en la intersección de la calle Camacuá y avenida Directorio, a metros de un colegio de esta Capital Federal, donde la víctima se encontraba sola, sentada en un banco del sector central de dicho espacio verde, donde hay varios juegos para chicos.

Fuentes policiales informaron que esta persona fue abordada por un hombre que le efectuó varios balazos y luego huyó. Tras los disparos, el personal de la Comisaría 38ª de la Policía Federal Argentina arribó al lugar y constató que la víctima ya estaba muerta.

Por su parte, Elsa, una mujer que trabaja como «cuidacoches» en la plaza, dijo a la prensa que ella presenció el momento en que se produjo el crimen. «El muchacho estaba ahí sentado en el banco y vi cuando vino una persona que subió por la escalera, se acercó y le disparó cuatro o cinco tiros», contó.

Según la testigo, el asesino, de unos 40 años, se acercó a pie del lado de la calle Lautaro, llevaba puesto un saco y un par de auriculares.

«Vi cuando metió la mano en el bolsillo y tiró», recordó la mujer consternada, y entre lágrimas agregó: «Había chicos en la plaza y salieron todos corriendo». Elsa señaló que la del asesino fue una maniobra «rápida» y que luego de disparar «se fue tranquilo y llegó hasta a la esquina, donde estaba otro esperándolo en un auto».

«Me quedé mirando. No lo podía creer», indicó la testigo que añadió que cuando llegó la ambulancia la víctima ya estaba muerta. «Es muy jodido acá. Pero es la primera vez que pasa una cosa así», concluyó Elsa.

Por su parte, un hombre que reside frente a la plaza contó que él escuchó los disparos y se asomó a ver lo que ocurría y pudo observar al asesino huir. De acuerdo con este testigo, el tirador estaba «bien vestido», de «traje», y huyó en un auto aparentemente color «gris» que tomó por Lautaro hacia la autopista 25 de Mayo.

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