6 de abril 2009 - 00:00

Actualizan siembra en EE.UU., con mercados pendientes del clima

El maíz ocuparía 34,4 millones de hectáreas en Estados Unidos. La soja llegaría a 30,77 millones, récord para ese país.
El maíz ocuparía 34,4 millones de hectáreas en Estados Unidos. La soja llegaría a 30,77 millones, récord para ese país.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) reveló finalmente su esperado informe de siembra de esta campaña en los EE.UU. y de ahora en más la plaza seguirá con atención las alternativas del clima en el medio-oeste en ese país, circunstancia que ajustará definitivamente las cifras anunciadas.

El área que los EE.UU. dedicarán a la siembra de maíz alcanzará los 34,4 millones de hectáreas, comparado con los 34,8 millones del año anterior.El mercado aguardaba una cifra del orden de los 34,2 millones de hectáreas.

En soja, se cultivarán 30,77 millones de hectáreas y en el ciclo anterior de sembraron 30,6 millones. El mercado aguardaba, en promedio, una cifra de siembra de 32 millones de hectáreas. El número, aunque inferior a lo que los analistas esperaban, constituiría un nuevo récord de siembra.

La superficie total dedicada con trigo en los EE.UU. (variedades de invierno, ya implantadas y las de primavera, a implantar), totalizarán los 23,73 millones de hectáreas, comparado con 25,5 millones del año pasado y los 23,8 millones aguardados por el mercado. La reducción con respecto al año pasado refleja básicamente la caída en las cotizaciones internacionales del cereal.

El informe resultó muy constructivo para las cotizaciones de soja nueva en Chicago y tal vez la única razón que no se haya llegado a operar en el límite de suba en la sesión en la que se reveló el informe fue la circunstancia de mediar aún un plazo razonable entre este informe y la efectiva materialización de la siembra, plazo que podría modificar la determinación de los farmers.

La sequía del último verano ha provocado una importante merma productiva en nuestro país y en el resto de la región. En soja, el daño resulta evidente en los tres países con mayor relevancia regional, Brasil, la Argentina y Paraguay.

En Brasil, la cosecha de soja se encuentra realizada en la mitad, y la producción esperada se ubicaría en torno a los 57,6 millones de toneladas, comparado con los 60 millones obtenidos en la campaña precedente, de acuerdo con los datos suministrados por la brasileña Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB).

El sur del Brasil sufrió una prolongada sequía entre los meses de noviembre y enero, una situación muy similar a la que atravesaron Argentina y Paraguay. Esta circunstancia determinó menores rendimientos en las cosechas de soja y maíz. De todas maneras, recientes relevamientos en el tercer estado productor de soja del Brasil, Río Grande do Sul, confirman que las pérdidas no resultarán tan importantes como inicialmente se preveían. La agencia rural de Río Grande estima en este estado una producción de 8,4 millones de hectáreas, bastante por encima de los 7,7 millones ponderados anteriormente. Esta mejora no resulta tan relevante en maíz, cultivo en que los productores anticipan pérdidas notables.

Pérdidas en Brasil

En el estado de Paraná, el segundo productor de soja de Brasil, las pérdidas han resultado ser importantes. Aquí, la cosecha alcanzaría los 9,5 millones de toneladas, bastante por debajo de los 11,8 millones obtenidos en el ciclo 2007/08.

De todas maneras, la consultora Agroconsult estimó una campaña de soja de 57 millones de toneladas a nivel nacional, superior a una estimación anterior de 55 millones, con datos recolectados entre los principales trece estados productivos de este cultivo en el país.

Dicha consultora estima, además, que los cultivos de maíz de primera totalizarán en ese país los 32,6 millones de toneladas, versus 40 millones del año anterior. La principal región afectada en este cultivo es la del sur, particularmente Paraná. Brasil realiza dos cosechas de maíz por año y la primera de ellas se encuentra en plena etapa de recolección.

Los cultivos de verano de esta temporada han correspondido en un 58% a las variedades genéticamente modificadas, comparado con 50% del ciclo anterior. En el sur del Brasil, estas variedades alcanzan hasta al 75%.

En la Argentina, la campaña fue afectada severamente por la ausencia de humedad en el comienzo del ciclo y hasta mediados de enero, con temperaturas muy altas y baja humedad relativa. La situación mejoró parcialmente a partir de febrero y la producción esperada, de acuerdo con los últimos datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, será de 39,4 millones de toneladas, comparado con 41,2 millones estimados la semana anterior y muy por debajo de las expectativas iniciales que daban cuenta de una proyección de más de 50 millones de toneladas.

Las lluvias registradas hacia fines del mes de enero elevaron la expectativa productiva a alrededor de 42 millones de toneladas, con un piso de 40 millones.

Hoy, ante un rápido avance de la cosecha, que ya totaliza el 27% del área, podemos decir que esta cifra de 40 millones de toneladas constituye un techo que resultará prácticamente imposible de perforar, a la luz de los pésimos rendimientos que se siguen observando.

La cosecha de maíz fue afectada aún más, con una proyección de la Bolsa de 13,5 millones de toneladas, un 35% por debajo de la producción del año anterior.

En Paraguay, la sequía ha tenido, y aún sigue teniendo, un efecto muy negativo. Aguardan una cosecha de soja de solamente 3,88 millones de toneladas, aunque en algún momento se hablaba de algo menos. La producción proyectada resulta ser un 43% inferior a la del ciclo anterior.

Dejá tu comentario