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Actualizan siembra en EE.UU., con mercados pendientes del clima
El maíz ocuparía 34,4 millones de hectáreas en Estados Unidos. La soja llegaría a 30,77 millones, récord para ese país.
En Brasil, la cosecha de soja se encuentra realizada en la mitad, y la producción esperada se ubicaría en torno a los 57,6 millones de toneladas, comparado con los 60 millones obtenidos en la campaña precedente, de acuerdo con los datos suministrados por la brasileña Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB).
El sur del Brasil sufrió una prolongada sequía entre los meses de noviembre y enero, una situación muy similar a la que atravesaron Argentina y Paraguay. Esta circunstancia determinó menores rendimientos en las cosechas de soja y maíz. De todas maneras, recientes relevamientos en el tercer estado productor de soja del Brasil, Río Grande do Sul, confirman que las pérdidas no resultarán tan importantes como inicialmente se preveían. La agencia rural de Río Grande estima en este estado una producción de 8,4 millones de hectáreas, bastante por encima de los 7,7 millones ponderados anteriormente. Esta mejora no resulta tan relevante en maíz, cultivo en que los productores anticipan pérdidas notables.
Pérdidas en Brasil
En el estado de Paraná, el segundo productor de soja de Brasil, las pérdidas han resultado ser importantes. Aquí, la cosecha alcanzaría los 9,5 millones de toneladas, bastante por debajo de los 11,8 millones obtenidos en el ciclo 2007/08.
De todas maneras, la consultora Agroconsult estimó una campaña de soja de 57 millones de toneladas a nivel nacional, superior a una estimación anterior de 55 millones, con datos recolectados entre los principales trece estados productivos de este cultivo en el país.
Dicha consultora estima, además, que los cultivos de maíz de primera totalizarán en ese país los 32,6 millones de toneladas, versus 40 millones del año anterior. La principal región afectada en este cultivo es la del sur, particularmente Paraná. Brasil realiza dos cosechas de maíz por año y la primera de ellas se encuentra en plena etapa de recolección.
Los cultivos de verano de esta temporada han correspondido en un 58% a las variedades genéticamente modificadas, comparado con 50% del ciclo anterior. En el sur del Brasil, estas variedades alcanzan hasta al 75%.
En la Argentina, la campaña fue afectada severamente por la ausencia de humedad en el comienzo del ciclo y hasta mediados de enero, con temperaturas muy altas y baja humedad relativa. La situación mejoró parcialmente a partir de febrero y la producción esperada, de acuerdo con los últimos datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, será de 39,4 millones de toneladas, comparado con 41,2 millones estimados la semana anterior y muy por debajo de las expectativas iniciales que daban cuenta de una proyección de más de 50 millones de toneladas.
Las lluvias registradas hacia fines del mes de enero elevaron la expectativa productiva a alrededor de 42 millones de toneladas, con un piso de 40 millones.
Hoy, ante un rápido avance de la cosecha, que ya totaliza el 27% del área, podemos decir que esta cifra de 40 millones de toneladas constituye un techo que resultará prácticamente imposible de perforar, a la luz de los pésimos rendimientos que se siguen observando.
La cosecha de maíz fue afectada aún más, con una proyección de la Bolsa de 13,5 millones de toneladas, un 35% por debajo de la producción del año anterior.
En Paraguay, la sequía ha tenido, y aún sigue teniendo, un efecto muy negativo. Aguardan una cosecha de soja de solamente 3,88 millones de toneladas, aunque en algún momento se hablaba de algo menos. La producción proyectada resulta ser un 43% inferior a la del ciclo anterior.


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