Fuentes gubernamentales israelíes señalaron, en un escueto comunicado, que "Israel respondió positivamente a la solicitud egipcia para un alto el fuego de 72 horas".
Las fuentes se quejaron de que el último alto el fuego de tres días, acordado la semana pasada también a propuesta de El Cairo, fue violado por Hamás antes de que concluyera en la mañana del viernes.
Por su parte, el movimiento islamista que controla la franja palestina indicó que se aviene a este nuevo esfuerzo de mediación egipcia a pesar de que dirigentes del grupo habían negado las informaciones en ese sentido divulgadas a lo largo de la jornada.
La agencia oficial de Hamás, Al Ray, informó a última hora de ayer que "se acordó un alto el fuego de 72 horas y será válido a partir de la medianoche". Precisó que la delegación palestina aceptó la fórmula egipcia y que Israel decidió enviar una delegación a El Cairo con el objeto de continuar la negociación indirecta con las facciones palestinas.
Con todo, el Gobierno de Benjamín Netanyahu aclaró que la llegada de sus diplomáticos a la capital egipcia dependerá de que Hamás no viole el cese de las hostilidades con el lanzamiento de nuevos misiles sobre zonas civiles del Estado judío.
"No negociaremos bajo fuego. La operación Margen Protector continuará hasta conseguir su objetivo", dijo el premier en la reunión de Gabinete que presidió poco antes de conocerse el acuerdo para una nueva tregua.
Tal como ocurrió en la última ocasión, en que la tregua culminó sin que en su transcurso se hubieran logrado avances diplomáticos, las gestiones vuelven a presentarse cuesta arriba debido a la amplia divergencia de las posturas de Hamás e Israel.
Cualquier tregua duradera debe desembocar en el levantamiento del bloqueo a Gaza, declaró el jefe político de Hamás, Jaled Meshal, en una entrevista exclusiva con la agencia AFP en Doha.
"La tregua es uno de los medios o de las tácticas destinadas a hacer que las negociaciones den resultado, o a enviar ayuda humanitaria", afirmó Meshal, añadiendo que "el objetivo actual, indispensable para nosotros, es que las solicitudes palestinas sean satisfechas y que la Franja de Gaza viva sin bloqueo", añadió.
Pero eso no será fácilmente aceptado por Israel, que afirma haberse visto obligado a usar la fuerza militar para detener el lanzamiento de cohetes desde Gaza y la construcción de túneles usados para contrabandear armas y para facilitar la irrupción de terroristas en su territorio.
En ese sentido, la ministra de Justicia isarelí, Tzipi Livni, enumeró ayer una lista de condiciones bajo las que su país aceptaría una tregua duradera.
Hamás, que se niega a aceptar el derecho de existencia de Israel, debe renunciar a la violencia y aceptar los acuerdos israelo-palestinos que piden negociaciones de paz y una solución de dos Estados, señaló.
Mientras dispare cohetes y elija la violencia en lugar de las negociaciones, Hamás no será recompensado con el establecimiento de un puerto y un aeropuerto en la Franja de Gaza, como pide, insistió.
En un encuentro con periodistas extranjeros, Livni citó las condiciones o "parámetros" de Israel para aceptar un alto el fuego duradero en Gaza.
La primera condición sería el cese de las hostilidades. Israel aceptaría la provisión de ayuda humanitaria y oportunidades económicas al pueblo de Gaza pero sin que Hamás se vea beneficiado, algo que podría hacerse proporcionando dinero y materiales de construcción a los proyectos supervisados internacionalmente.
Israel pide también que la Franja de Gaza vuelva a estar controlada por las autoridades moderadas de la Autoridad Palestina, comenzando por los pasos fronterizos. Los egipcios quieren que la AP del presidente Mahmud Abás controle el lado palestino del paso fronterizo de Rafah, que lo separa de Egipto.
Israel exige también el desarme de la Franja de Gaza y la supervisión internacional o un mecanismo que evite cualquier rearme de Hamás. No es una demanda nueva de Israel, destacó Livni, ya que acuerdos transitorios anteriores estipulaban la desmilitarización de once partes del futuro Estado palestino. Y por último Israel pide una reanudación de las negociaciones de paz con Abás y su Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
En el marco de esas negociaciones se hablaría de la posibilidad de que Gaza tuviera aeropuerto y puerto y conexiones con Cisjordania, como se estipula también en acuerdos anteriores firmados por Israel y la OLP y que Hamas "se niega a aceptar", según Livni.
"Las democracias occidentales y los Estados moderados no pueden permitirse una situación en la que quienes usan la violencia sean los que logren lo que quieren", dijo.
| Agencias EFE, AFP y DPA, y Ámbito Financiero |


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