3 de marzo 2014 - 21:18

Acuerdo Cristina-Macri pone en apuros a PRO por ley para Colón

Declaró protección para Av. Alem. Ya se citó a audiencia pública y trabaría traslado de estatua

El monumento a Cristóbal Colón, en la plaza del mismo nombre que conforma ahora los jardines de la Casa Rosada, ya está casi totalmente desmontado para su traslado. Un acuerdo con el Gobierno porteño permitirá la mudanza dentro de la Ciudad de Buenos Aires y que el distrito lo conserve como parte de su patrimonio.
El monumento a Cristóbal Colón, en la plaza del mismo nombre que conforma ahora los jardines de la Casa Rosada, ya está casi totalmente desmontado para su traslado. Un acuerdo con el Gobierno porteño permitirá la mudanza dentro de la Ciudad de Buenos Aires y que el distrito lo conserve como parte de su patrimonio.
Fue casi una fiesta para el macrismo, en plena batalla con el Gobierno nacional por el traslado del monumento a Cristóbal Colón, cuando el bloque PRO, en la Legislatura porteña, decidió desempolvar una iniciativa que pone amparos para el movimiento de la polémica estatua desguazada actualmente en los jardines de la Casa Rosada.

Dicen que la autora, Marta Varela, que había redactado la iniciativa en 2012, hasta se emocionó al ver llegar al recinto un proyecto al que nadie le había prestado atención hasta ese momento y cuya sanción le iba de despedida a esa exlegisladora del PRO. Se trata de una ley que declara la protección histórica del corredor conformado por las avenidas Leandro Alem y Paseo Colón, que abarca desde el Palacio de Correos hasta el edificio de la Aduana, pasando por la plaza Colón (jardín de la Rosada) con monumento incluido. En medio de la guerra por el destino de Colón, que contó con amparos judiciales y todo tipo de entredichos y manifestaciones, además la Legislatura porteña sancionó otra ley que declara al monumento como patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires, con lo cual no podría ser trasladado a Mar del Plata, proyecto original del kirchnerismo.

Si bien contempla la protección para edificios allí instalados como el propio Correo y el Luna Park, la picardía del PRO fue desarchivar el proyecto al ver que reforzaba la protección al monumento a Colón y le ganaría una pulseada a la Casa de Gobierno. Además, el llamado corredor protegido pasa por el predio donde se encuentra el helipuerto presidencial, un obstáculo que el Gobierno nacional debería quitar de acuerdo con la iniciativa.

Como sea, el próximo 25 de marzo se realizará la audiencia pública que necesitan este tipo de leyes de doble lectura, para luego volver al recinto y contar con su sanción definitiva. Ese paso está ahora en duda. Al conocerse el acuerdo entre Cristina de Kirchner y Mauricio Macri para que finalmente la Ciudad de Buenos Aires se ocupe de la mudanza del monumento a Colón, la ley parece contraproducente.

La convocatoria a la audiencia, para la cual ya comenzó la inscripción, forma parte de un calendario que el propio jefe de Gobierno ha pedido apurar para tener algunas leyes de doble lectura listas y encarar obras que requieren la normativa. Es decir, ya no se podría anular a menos que sea imprescindible hacer cambios para favorecer la sintonía entre el Gobierno porteño y el nacional en torno a la polémica estatua.

En principio ya el kirchnerismo se negaba a dar los votos, pero ahora habrá legisladores que defenderán la iniciativa en el recinto, porque favorece la protección de varios conjuntos arquitectónicos, y pondrán en apuros al macrismo, que debería formular al menos alguna modificación a su propia ley.

La norma le brinda protección fundamentando que "el distrito en cuestión posee valor urbanístico por tratarse de un conjunto urbano caracterizado por la presencia del Palacio de Correos, de escala monumental, rodeado de una línea continua de edificación sobre la avenida Leandro Alem de altura homogénea y por una sucesión de espacios verdes que jerarquizan el entorno del palacio" (allí se incluiría la plazoleta del helipuerto).

El proyecto aprobado el año pasado considera el polígono delimitado por el eje de la calle Bartolomé Mitre hasta su intersección con el eje de la colectora oeste de L. Alem y de allí hasta la intersección con la prolongación virtual de las líneas de fondo de las parcelas frentistas a la avenida Corrientes. Señala entonces dos manzanas completas y continúa la demarcación hasta la avenida Eduardo Madero, de allí hacia Juan Domingo Perón, luego hasta avenida Rosales y nuevamente hacia Bartolomé Mitre.

La estatua, que fue donada por la comunidad italiana, sería trasladada ahora a un predio en Puerto Madero, pero la mudanza no será inmediata. La Ciudad debe hacer un estudio para verificar si el imponente monumento es soportado en esas tierras o destinar otro sitio para quitar de la plaza Colón, detrás de la Casa Rosada, el monumento que está casi totalmente desmontado. A su vez, las piezas necesitan un cuidado especial y nuevamente ser dispuestas tal como se encontraban en el conjunto escultórico creado por Arnaldo Zocchi.

De esa manera, el Gobierno nacional cumplirá con su objetivo que quitar de allí una referencia a Cristóbal Colón y colocar otra en homenaje a Juana Azurduy, y al mismo tiempo se saldará la pelea con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al quedarse éste con ese patrimonio y evitar su traslado a otras latitudes, siempre y cuando la ley PRO no complique el acuerdo entre Macri y Cristina.

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