17 de noviembre 2009 - 00:00

Acusan a policías por agresión a joven en recital

Un adolescente de 17 años continuaba ayer internado en grave estado tras los incidentes ocurridos el sábado pasado antes del recital de Viejas Locas en el estadio de Vélez Sarsfield, donde hubo 30 heridos y 40 detenidos.

«El estado del joven es muy grave, pero estable, y el pronóstico es reservado», informó Mirta Sáenz, directora del Centro Gallego, la clínica del barrio porteño de San Cristóbal donde se encuentra hospitalizado, al difundir ayer el parte médico. Además, precisó que el paciente Rubén Carvallo «presenta dos fracturas de cráneo, múltiples contusiones hemorrágicas encefálicas y edemas cerebrales», por lo cual los neurocirujanos indicaron «un tratamiento médico para estabilizarlo», e indicó que se le está proporcionando asistencia respiratoria mecánica.

El joven había concurrido el sábado a la noche a Vélez Sarsen el barrio de Liniers, donde minutos antes del inicio del recital del grupo de rock Viejas Locas se registraron serios incidentes que dejaron un saldo de decenas de heridos y detenidos.

Ante versiones de que habría caído desde una altura de varios metros al terreno lindero al estadio, la titular del Centro señaló que «eso lo tienen que determinar los médicos forenses». Por su parte, la madre de Rubén, Alicia Ortiz, en declaraciones a la prensa, contó que ella había acompañado al hijo a comprar la entrada del recital y que encontró el ticket en un bolsillo del pantalón que llevaba puesto ese día. Agregó que vio a su hijo «todo golpeado, con esa tinta azul que les tiran», en referencia a la utilizada por la Policía para dispersar y luego identificar a los manifestantes.

Su tía, Claudia Ortiz, explicó que Rubén fue al recital con un grupo de amigos y que al comenzar «las dos represiones de la Policía, lo perdieron de vista. A la una y cuarto ya no se sabía nada más de él. No se sabe dónde estuvo todo ese tiempo», agregó. «Mi sobrino fue encontrado lejos de donde estaba antes que ocurriera todo, con la entrada y el celular en el bolsillo del pantalón. Había un mensaje de Rubén en su celular enviado a las 12.30, diciéndoles a los chicos con los que estaba que se encontraba bien y que lo llamaran», dijo Ortiz.

«Estábamos con Rubén de la mano, esperando para entrar (al estadio de Vélez). De repente empezaron a mojarnos desde un camión hidrante. Rubén patinó, me soltó la mano y ya no lo vimos más», dijo a un canal de televisión una amiga del joven.

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