1 de octubre 2013 - 00:00

Adiós a Patricia Castell, mala sólo en las telenovelas

Patricia Castell
Patricia Castell
Fueron despedidos ayer en la Chacarita los restos de Patricia Castell, a quien varias generaciones recordarán como la mala de populares telenovelas. Nacida en 1926 en Avellaneda, trabajó en el espectáculo desde 1944, cuando debutó como partiquina, hasta hace un par de años. De niña, Castell estudió danzas en el Colón. Luego siguió en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático. Tras algunas apariciones, pudo lucirse en la comedia de Carlos Schliepper "La serpiente de cascabel", donde una alumna (María Duval) enamora a un señor mayor (Juan Carlos Thorry, que venía de ser enamorado por Mirtha Legrand en "La pequeña señora de Pérez").

A partir de allí Castell siguió haciendo otras, con Angel Magaña, Pepe Iglesias, Lalo Malcolm, Adolfo Stray, Luis Sandrini ("La calle grita", que le permitió ganar el premio de revelación actoral, "El Zorro pierde el pelo", "La culpa la tuvo el otro", etc.). Simultáneamente hizo teatro dirigida por Enrique Santos Discépolo, pasatiempos radiales con Miguel de Calasanz, radionovelas con Amadeo Novoa, etc, y televisión desde la primera hora. Casi siempre participaba como actriz de reparto, categoría rubia bonita. Irónicamente, la mayor popularidad le llegó de grande, cuando empezó a hacer de rubia mala en telenovelas como "Señorita maestra", donde encarnaba a la directora. Doble ironía: Patricia Castell siempre fue un encanto de mujer, suave, amable y sencilla.

En TV también hizo "Su comedia favorita", "Me llaman Gorrión", "Amar al ladrón", "Malevo", "El pulpo negro", "El oriental", "Antonella", "Celeste", "Perla Negra" y más recientemente "Campeones", "Kachorra", "Sos mi vida", "Valientes". Durante la década del 2000 fue además coordinadora del Programa San Luis Cine, que alentó el trabajo cinematográfico en esa provincia.

Paraná Sendrós

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