A su vez el premier japonés Shinzo Abe anunció un programa de reformas para decirle "adiós a la deflación" y enganchar a su país "al tren del crecimiento".
La duda es si Europa volverá a la senda del crecimiento, tema predominante desde el comienzo en las reuniones, mesas redondas y sesionas privadas en la estación de esquí suiza que cada año reúne a la élite de las finanzas y del poder político mundial.
No ha sido casualidad que uno de los paneles del primer día de trabajo en los Alpes suizos fue titulado "Is Europe back?" (Europa está volviendo?), con un llamativo punto de interrogación. La respuesta de académicos, economistas y empresarios presentes tuvo un tono optimista, pero con la salvedad de que la conclusión fue que "todavía no, Europa sigue sumida" en la crisis.
Ken Rogoff, economista de Harvard y execonomistas en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), opinó que "hubo éxitos políticos que no son insignificantes como el punto de inflexión de la unión bancaria" europea.
Sin embargo, en perspectiva, "Europa sigue obstaculizada por el envejecimiento de la población y para tutelarla está perdiendo a la generación más joven con el desempleo, lo que es inaceptable", agregó Rogoff.
Los expositores coincidieron en que la mayoría de los países europeos "todavía están en recesión" y afrontan "un problema sistémico" con sus bancos que deberán superar la prueba de BCE. "Por encima de todo, tarde o temprano, van a tener que lidiar con la sobrecarga de deuda pública y privada, que puede requerir incluso renovaciones", vaticinaron los expositores sobre los bancos europeos.
Martin Sorrell, presidente ejecutivo del gigante de publicidad WPP de Londres, habló de "una Italia que rebota contra el fondo", con una España en recuperación, pero con una desocupación enorme y "el riesgo de un mundo de a dos, dominado por China y Estados Unidos". Sorrell insistió con la receta de la flexibilización laboral para superar la "tragedia" de una desocupación juvenil que se ubica en torno al 50 por ciento.
Axel Weber, expresidente del Bundesbank y consejero del BCE, a su vez sostuvo que "la recuperación está ahí, pero no hay razón para estar entusiasmado porque es una débil recuperación, heterogénea e insuficiente para reducir el desempleo que es el verdadero reto". "Podrían reaparecer los riesgos", advirtió el "halcón" alemán, con el crecimiento de los "euroescépticos" en las próximas elecciones parlamentarias europeas. También la revisión de los balances de los bancos europeos por parte del BEC podría convertirse en una hoguera de tensiones. "Mi opinión es que algunos bancos no pasarán el test, no obstante las presiones de la política", advirtió Weber.
| Agencia ANSA |

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