28 de diciembre 2017 - 00:00

Aeropuerto “low cost”, en zona de casos resonantes de inseguridad

En la calle que se debe tomar para llegar a la base de El Palomar secuestraron al padre de Tevez, le robaron al arquero Orion y liberaron a un empresario. Cerca de allí apareció el cuerpo de Candela.

Aeropuerto “low cost”, en zona de casos resonantes de inseguridad
La base aérea de El Palomar fue formalmente incorporada al Sistema Nacional de Aeropuertos, según un decreto publicado en el Boletín Oficial el martes pasado. Desde allí operarán a partir del año que viene las empresas "low cost" Flybondi y Norwegian Air. Llegar desde la Ciudad de Buenos Aires en automóvil resulta sencillo: se debe tomar el Acceso Oeste y, según el tránsito, en media hora se arriba a destino. Sin embargo, la bajada de la autopista y los alrededores de la terminal aérea son de las zonas más calientes del GBA, donde abundan los robos y secuestros, algunos de ellos resonantes.

Después de dejar atrás el Hospital Posadas, lindante con la Villa Carlos Gardel, quienes se dirijan al aeropuerto de El Palomar para tomar los vuelos deberán bajar por la calle Dolores Prats. Es en esa zona donde en los últimos años se produjeron distintos hechos de inseguridad. En febrero de 2011, por caso, una banda de delincuentes le robó la camioneta al entonces arquero de Estudiantes de La Plata (luego pasó por Boca) Agustín Orion. El futbolista iba con su padre, y los ladrones le cruzaron un vehículo y lo amenazaron con armas. Si bien la Policía señaló que no se trataba de una zona conflictiva, los vecinos ya reclamaban más presencia de agentes.

También fue allí donde, en julio de 2014, el padre de Carlos Tevez fue secuestrado. En esa oportunidad, al hombre le robaron la camioneta y lo dejaron en la calle. Cuando los delincuentes vieron la documentación y lo identificaron, volvieron para raptarlo. Estuvo cautivo ocho horas y lo liberaron tras el pago de un rescate. Según las crónicas de ese momento, el mismo año tres vecinos de la zona habían sufrido episodios similares y recomendaban no circular de noche. Luego de ese hecho, se dispuso de una fuerte presencia policial que no pasó inadvertida por quienes circulaban por allí. Hoy en día aún suele haber algún patrullero en el lugar. En la misma bajada liberaron, en mayo de 2016, a un empresario de San Martín tras el pago de un rescate de u$s10 mil.

Por estos y otros sucesos similares, los vecinos de El Palomar marcharon en varias oportunidades para pedir seguridad. Como ocurrió en octubre de 2016, luego del brutal crimen de Miriam Coppolillo, asesinada al salir de su casa.

Alguien que trabaja diariamente en el futuro aeropuerto de las "low cost" aseguró a este diario que por la noche los alrededores de la base aérea "se ponen muy peligrosos". Es por eso que quienes transitan por allí recomiendan no tomar la calle Presidente Derqui para llegar a la autopista. Cerca de la base, pero pasando la zona de El Palomar si se viaja desde Capital, fue donde apareció el cuerpo de Candela Sol Rodríguez en septiembre de 2011: los restos de la niña fueron hallados en la colectora de Acceso Oeste a la altura de Benvenuto Cellini.

Más allá de los antecedentes, durante 2017 la Fiscalía de Morón (que agrupa también a Ituzaingó y Merlo) fue la que más intervino en casos de secuestros: junto a la de Lomas de Zamora, en estos distritos se produjo la mayor cantidad de delitos de este tipo en todo el país.

Variantes

A pesar de los distintos casos de inseguridad, la realidad es que llegar en auto propio en un futuro cercano al aeropuerto de El Palomar parece complicado. Es que, según averiguó este diario, todavía no cuenta con una playa de estacionamiento amplia para recibir vehículos. Una opción puede ser tomarse un taxi: desde el centro cuesta unos $400. Para volver, en cambio, las remiserías de la zona estiman que el viaje saldrá unos $500. Aquellos que prefieran el modo más económico podrían hacerlo en tren: el ferrocarril San Martín tiene su estación a unas pocas cuadras del ingreso al aeropuero y tarda poco más de 40 minutos desde Retiro.

Dejá tu comentario