31 de octubre 2011 - 00:00

Aerosmith, vitalidad y talento intactos

Ni el paso del tiempo ni el accidente que sufrió su líder, Steve Tyler en Paraguay afectaron la performance de Aerosmith, que enloqueció a antiguos y nuevos fans en el Estadio Único de La Plata.
Ni el paso del tiempo ni el accidente que sufrió su líder, Steve Tyler en Paraguay afectaron la performance de Aerosmith, que enloqueció a antiguos y nuevos fans en el Estadio Único de La Plata.
Aerosmith. S. Tyler (voz, armónica, percusión), J. Perry (guitarra, voz), B. Whirford (guitarra), T. Hamilton (bajo), J. Kramer (batería) y R. Irwin (teclados). (Estadio Único de La Plata; 28 de octubre).

Steve Tyler tiene 63 años. El resto de los integrantes de la banda andan por edades parecidas. Y hace nada menos que 41 años que estos hombres decidieron unirse como banda en Boston. Por cierto, en tanto tiempo atravesaron tormentas, separaciones con sonados reproches incluidos, y reencuentros. Grabaron montones de discos y giraron por todas partes, incluyendo nuestro país, donde ya habían estado en 1994 y en 2007 (una anunciada visita para el año pasado, finalmente se canceló por causas nunca bien aclaradas).

La expectativa, entonces, era ver qué pasaba con este grupo después de tanto tiempo, sin material nuevo para presentar -el nuevo disco se está prometiendo para 2012- y con un cantante/líder quizá algo disminuido por el accidente que tuvo en su reciente paso por Paraguay, en el que perdió un diente y medio y quedó con un ojo en compota. Pero muy lejos de defraudar, Aerosmith enloqueció a los muchos miles que colmaron el Estadio Único de La Plata.

Mucho rock del más duro. Mucha balada de esas que sólo las bandas de heavy metal pueden entregar. Mucha nostalgia para los más maduritos -muchos- que se hicieron el viaje desde Buenos Aires. Mucho rock and roll divertido para los jóvenes que se han ido sumando a los fans.

Algo «kitsch» en su vestimenta, Tyler superó con entrega y con potencia algunos problemas menores de afinación. Se arrojó al público, se emocionó con la lluvia («Dios está llorando», dijo cuando el aguacero cayó sobre el estadio), se movió como un adolescente y nadie se acordó de su accidente. Sus compañeros no le fueron en zaga. El guitarrista Perry -que además cantó «Stop Messing Around»- y el baterista Kramer fueron las conocidas aplanadoras. Hamilton y Whitford cumplieron de sobra en los momentos grupales y en sus solos. Y el tecladista invitado Russ Irwin puso su cuota de profesionalismo.

Pero la última y verdadera fuerza de Aerosmith estuvo en la lista de temas. Clásicos de los clásicos. Temas conocidos aun para quienes no son seguidores del grupo. Arranque a todo rock con «Draw the Line», «Same Old Song and Dance» y «Mama Kin» y una muy larga colección de piezas que han resistido el paso de los años: «Janies Got a Gun», «Livin on the Edge», «Rag Doll», «Amazing», «I Dont Want to Miss a Thing», «Cryin», «Sweet Emotion», «Dream On», Love in an Elevador», «Walk This Way», etcétera. Y misión cumplida.

Dejá tu comentario