27 de febrero 2013 - 00:00

Agrio debate final para el memorando con Irán

Fuerte debate ayer en Diputados por el acuerdo con Irán. Guillermo Borger y  Julio Scholosser estuvieron junto a familiares de víctimas. Elisa Carrió y Ricardo Gil Lavedra protagonizaron  los  cruces más duros con Héctor Timerman. Carlos  Kunkel cumplió  una vez más su rol de defensor  del Gobierno desde las barras.
Fuerte debate ayer en Diputados por el acuerdo con Irán. Guillermo Borger y Julio Scholosser estuvieron junto a familiares de víctimas. Elisa Carrió y Ricardo Gil Lavedra protagonizaron los cruces más duros con Héctor Timerman. Carlos Kunkel cumplió una vez más su rol de defensor del Gobierno desde las barras.
No hubo ayer en Diputados cambios de posición ni aceptación alguna por parte del Gobierno de los múltiples flancos débiles que muestra el Memorando de Entendimiento con Irán de acuerdo con las denuncias de la oposición. Nadie lo esperaba tampoco y de hecho, habida cuenta de las costumbres del kirchnerismo, hubiera sido casi un milagro.

Héctor Timerman, rodeado de su equipo de la Cancillería, entre ellos Susana Ruiz Cerruti, defendió ayer ese acuerdo en medio de un debate con la oposición, los representantes de las organizaciones judías y los familiares de víctimas del atentado a la AMIA que por agrio, áspero y hasta sangriento, por momentos, registra pocos antecedences cercanos en el Congreso.

Se sabía que en Diputados la discusión del polémico "Memorando de Entendimiento" iba a ser más complicada que en el Senado.

Nada hizo cambiar, de todas formas, la agenda que se había fijado el Gobierno para este tema y por más dudas que aparecieron al final del debate en el plenario de las Comisiones de Justicia, Relaciones Exteriores y Asuntos Constitucionales, el oficialismo pasó el dictamen a la firma para que pudiera ser convertido en ley en la sesión prevista para hoy. (Ver nota aparte.)

Quedó absolutamente confirmado, entonces, que la idea que tiene el kirchnerismo de un "consenso" con "los partidos con representación parlamentaria" para las cuestiones de Estado se aplica con el mismo sentido para un debate de partidas en el Presupuesto nacional que para analizar un acuerdo con un país que tiene funcionarios sospechados de haber participado en un atentado donde murieron 85 ciudadanos argentinos, bolivianos, polacos y un chileno.

El debate en el plenario de comisiones comenzó ayer al mediodía: "Irán pasa a reconocerse, por primera vez en 19 años, como parte de esta controversia y admite que puede sospecharse de funcionarios de ese país", dijo allí Timerman. "El Gobierno tomó el tema AMIA y le dimos la misma jerarquía que al tema Malvinas". defendió poco después Agustín Rossi.

Por el radicalismo Ricardo Gil Lavedra sentenció: "El Gobierno no puede dar ninguna explicación razonable sobre por qué firmó este acuerdo; esto va a poner en riesgo lo que se ha hecho".

Otro de los cruces más duros con el canciller lo protagonizó Elisa Carrió, que atacó primero la modificación en el procedimiento que puede acarrear el memorando: "Quitarles el contexto de independencia a los jueces es como ir a averiguar a la casa del Gordo Valor y con las condiciones del Gordo Valor si el Gordo Valor es un ladrón, esto rompe toda regla de sentido común", dijo.

Luego agregó: "A ninguna víctima en la Argentina se le ocurre que puede haber verdad y justicia en la casa de los imputados del crimen porque el contexto de independencia en el que actúa el juez es una garantía inexcusable del debido proceso legal".

Pero lo mas filoso de Carrió llegó al final: "No entienda en ningún modo que esto es una cuestión personal o política. Usted sabe porque somos dos personas profundamente creyentes y que siendo cristiana soy una judía espiritual y le quiero decir de todo corazón que siento que Usted me ha entregado, y siento que ha entregado al pueblo hebreo y siento que ha entregado al pueblo argentino y que hubiera renunciado antes de firmar esta vergüenza".

Poco después el titular de la DAIA, Julio Schlosser se ilusionaba: "Mañana no se va a tratar porque va a primar el aspecto reflexivo y los diputados no van a dar quórum". Lo siguió Guillermo Borger de la AMIA: "Lo que el canciller asegura que se cumplirá no tiene garantías en el acuerdo".

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